Una formación joven y convincente

Teresa Adrán SANTIAGO

SANTIAGO

La primera orquesta invitada dentro de la temporada del Auditorio es una joven agrupación de cámara que se especializa en interpretación barroca

21 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Es interesante destacar que los miembros de la EUBO se renuevan cada año (para dar cabida a nuevas generaciones) durante el que ofrecen una gira por Europa. Advertimos en su visita a Santiago que la mayoría de los integrantes no contaban con instrumentos de época, como mandaría la postura más historicista, sin embargo, también se pudieron apreciar unos criterios muy definidos a la hora de afrontar la interpretación que resultó coherente, limpia y, en resumidas cuentas, convincente. Las líneas estaban claras: en las danzas (tanto de Couperin como de Locke o Haendel), libertad sin perder el pulso y en general el afán de enfatizar los afetti que movía la música, especialmente en Couperin, donde las indicaciones son más precisas. A La Tempestad de Locke le imprimieron ese carácter de descriptivismo primitivo que subyace tras las series de danzas. En cuanto al concierto de Telemann, a destacar la intervención de los solistas Marjolein Lever y Andreas Helm, muy integrados en el conjunto, ofrecieron unos exquisitos momentos de diálogo, sin prodigarse en exceso en los adornos. Pudo haber llamado la atención la introducción de la pandereta en algunas danzas de aire popular, musicalmente correcta, aunque totalmente prescindible y estéticamente discutible. Fue poco el público que no se perdió el concierto barroco, aunque su entusiasmo se extendió a lo largo de toda la velada.