Adega argumenta que tanto la representación del BNG, encabezada por su coordinador Anxo Quintana, como la del PSdeG-PSOE, al frente de la cual estaba Dolores Villarino, máxima responsable de los socialistas gallegos en temas de medio ambiente, afirmaron que rechazaban la incineración como solución al tratamiento de la basura y que continuarán buscando soluciones alternativas basadas en el reciclaje y el compostaje, así como también en el vertido controlado de los deshechos no aprovechables. En este sentido, ocupó un lugar destacado el hecho de que la incineradora de Sogama continúe sin funcionar y los residuos de la mayor parte de Galicia se estén vertiendo de forma «irregular e incontrolada», así como el intento de Sogama de aumentar un 30% la tarifa, hechos que ya venía denunciando Adega. Otros temas que los responsables ecologistas le plantearon a BNG y PSOE fueron la necesidad de impulsar la educación ambiental en la comunidad gallega, sobre todo en aquellos ámbitos en los que estos partidos detentan responsabilidades institucionales o de gobierno; y la problemática del transporte urbano e interurbano.