El bastón de los más débiles

Sofía de Benito redac.santiago@lavoz.es

SANTIAGO

ESPERANZA GONZÁLEZ

Dos asociaciones afincadas en Santiago, la de Formación Permanente de Adultos y Cruz Roja, recibieron una beca de la Fundación Barrié para la atención a ancianos

03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El dinero sirve para algo Si el dinero sirve para algo, es para ayudar a los más débiles. Por ejemplo, a los mayores y en especial a los que sufren algún tipo de minusvalía. La Asociación Cultural Gallega de Formación Permanente para Adultos y la Cruz Roja han sido seleccionadas para recibir una ayuda de la Fundación Barrié de la Maza con la que llevar a cabo programas de ayuda a la tercera edad. La Formación Permanente de Adultos utilizará este dinero para realizar talleres de memoria, dirigidos especialmente a las personas que sufren alzheimer. Esta actividad consiste en juegos destinados a estimular los cinco sentidos. María Montaña , coordinadora de actividades de la asociación, indica que el dinero servirá para que este taller, que hasta ahora sólo se celebraba en Santiago y otras ciudades, se extienda a localidades más pequeñas, como Padrón. La Cruz Roja de Santiago, por su parte, ha recibido la beca para la prestación de ayuda a domicilio a las personas de edad avanzada. En total, son 85 ancianos los atendidos cada año, gracias a la colaboración de 58 voluntarios, la mayor parte estudiantes universitarios. Además de visitarlos en sus casas, los trabajadores de Cruz Roja los acompañan al médico o dan paseos con ellos. Dos mil kilómetros Han cruzado media Europa en bici, así que se puede decir que son peregrinos «a lo bestia». Salieron el día 13 de julio de su Flandes natal, en Bélgica, y se han metido en las piernas dos mil kilómetros. Eso sí, parando cada día para recorrer todas las ciudades que encontraban a su paso. Estos ocho viajeros forman parte de la Sociedad Ciclista Flamenga del Camino de Santiago y vienen guiados por Jan Sterangirer, su monitor. A cuatro patas Los peregrinos llegan de muchas formas en el Obradoiro: andando, corriendo, a dos ruedas, a cuatro patas... Ignacio y Alberto entraron de esta última forma, a lomos de sus caballos: Zapatero y Artack. Zapatero no se llama así en honor al líder de la oposición, sino «porque da muchos zapatazos», aclara Ignacio.