La huella de los trabajos ferroviarios queda impresa también en varios viales. Los vecinos también lo verificaron con indignación. El deterioro más grave es el que sufre la carretera que parte de San Lázaro-Monte do Gozo y entronca con la de Aríns. «Está destrozada», reconoce el delegado municipal de Infraestructuras, Luis Pasín. El propio edil se desplazó a la zona y comprobó in situ el alcance de los daños. Inmediatamente ordenó actuar a los servicios técnicos y policiales, a fin de que realicen los informes pertinentes sobre el estado del vial para que sean analizados por el equipo de gobierno. La causa de los destrozos es la circulación de camiones de cuarenta toneladas. Lo malo de todo es que en ese vial el Concello había invertido recientemente 240.404 euros (cuarenta millones de pesetas). Otra pista, la que desde San Lucía cruza o Eixo y va a parar a Aríns, es otro caso de destrozos, ocasionados también por camiones de alto tonelaje de circulación no permitida en ese vial. Y ayer mismo la policía local verificó in situ enormes cráteres, por causas similares, en una pista de Amio. El Concello estudiará las medidas que se aplicarán, y una de las que se aprobará con seguridad (indemnizaciones aparte) es la eliminación del tránsito de camiones en las zonas afectadas.