La demanda superó las previsiones de la UMAD, que organizó un segundo curso para después de Pascua El profesorado compostelano vive con creciente inquietud los problemas de indisciplina en las aulas, sobre todo por parte del alumnado que tiene entre 14 y 16 años, y que se incorporó con la Logse a la enseñanza obligatoria. Así se lo transmitieron a la Unidade Municipal de Atención a Drogodependentes (UMAD), que se vio desbordada este año en la demanda para el curso anual de «Prevención de conductas disruptivas», y decidió organizar otro más, que será después de las vacaciones de Pascua, y para el que también hay ya lista de espera.
17 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El psicólogo Fernando González, uno de los especialistas que imparte estas actividades, explica que entre los objetivos figuran la transmisión de contenidos y técnicas sobre aprendizaje de valores, convivencia, y tolerancia, y también se trata de mejorar en las sesiones la autoestima de los profesionales de la enseñanza. El jueves finalizó la primera actividad de este año orientada al profesorado de los institutos, que tuvo treinta asistentes. Ante la demanda, y al observar interés en esta formación, la UMAD decidió organizar otro curso a mayores, para el que ofertó 25 plazas, que se quedaron igualmente cortas, pues continúa la anotación de interesados en lista de espera. Este nuevo curso se desarrollará tras las vacaciones de Pascua y durará cinco jornadas. Como el anterior, será en horario de tarde. Nunca se había observado un interés tan grande como este año, que les ha sorprendido, admite Fernando González, quien imparte las actividades, junto con la directora de la UMAD, la también psicóloga Pilar Bermejo. González no entra a valorar si en esta elevada demanda ha tenido influencia el problema que ha transcendido recientemente en un instituto de O Grove, donde un profesor resultó herido por agresiones de un estudiante. En Santiago, de momento, no se conoce nada semejante. Los cursos organizados por la UMAD se dirigen específicamente a docentes y orientadores de segundo ciclo de Secundaria. En sus sesiones se enseñan formas de actuar para corregir comportamientos que provocan problemas en las clases e incentivar la convivencia. Las actividades constan de una parte teórica y otra práctica. Quienes asisten deben elaborar posteriormente un proyecto, basado en su propia intervención en el centro educativo, sobre los contenidos que se abordan. Esas actuaciones serán supervisadas dentro de dos meses por la directora de la UMAD. Padres preocupados Fernando González explica que la actividad del centro asistencial se mantiene normal, con una demanda de usuarios semejante a años anteriores. En Compostela no se detectan serios problemas por cuestiones como el botellón o consumo excesivo de drogas de diseño, como ocurre en otros lugares. «Algún caso de deseño chegou, pero non é unha casuística elevada nen nada que se poda considerar alarmante», afirma este especialista. Lo que si detectan es que «veñen máis pais que outras veces para pedir asesoramento, alertados por esas noticias, e observamos como están seriamente preocupados perante a eventualidade de que os seus fillos se podan ver envolvidos en situacións conflitivas». La ponente municipal de Servicios Sociais, Mar Bernal, afirma que la UMAD mantiene la misma línea asistencial de otros años, pero ha reforzado las actuaciones de carácter preventivo, sobre todo las relacionadas con el tabaco y el alcohol.