Armando, asesor de sí mismo

La Voz

SANTIAGO

EMMA ARAÚJO ANÁLISIS

12 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En esta vida todo es relativo, como la botella: ni medio llena ni medio vacía. Pero tantos puntos de vista de la realidad pueden llegar a superar los límites de lo absurdo. Así ocurre en Teo desde hace unos años. Una piensa que cuando alguien se gana la alcaldía en las urnas está dispuesto a ejercer con todas las consecuencias, incluidas las fiscales, como cualquier ciudadano. Pero hay gente que por la santa ley del IRPF opta por hacerlo a medias. Ayer todos los asistentes al pleno quedaron atónitos cuando se demostró que el Armando Blanco, en realidad, no es un alto cargo, sino un asesor de gabinete, pero tan remunerado como un gran alcalde. Y, ¿a quien asesora? Claro está que a sí mismo. Nada es lo que parece, y en política menos todavía. Todo tiene dobles lecturas. Así, una conversación entre Armando Blanco y su asesor municipal puede ser de esta guisa: Primera pregunta: ¿Por qué se anularon las normas? Respuesta: En realidad, estuve muy mal asesorado. Segunda pregunta: ¿Quién ejerce los cargos y funciones públicas en el Concello? Respuesta: Yo, que para eso soy el alcalde, represento a los vecinos de Teo. Por último: ¿Cuánto puede ganar un asesor municipal?. Respuesta: Técnicamente lo mismo que un alcalde, pero paga menos impuestos. Olvida el alcalde y su asesor que Hacienda somos todos. Quizá a partir de ahora a alguien se le ocurra que los alcaldes sean empresas. Eso también desgrava.