Todas las asociaciones participantes en los Encontros tienen en común su vinculación con la ciudad y su afán altruista, entendido de muy distinta forma. Asociación Parrulos. Está formada por jóvenes con edades comprendidas entre los 12 y los 30 años. Organizan obradoiros, actividades deportivas, fiestas tradicionales e intercambio con otras asociaciones. Una de sus integrantes, Tareixa Martínez, reconoce que en estos dos días «coñecín a realidade doutros colectivos». Scouts. Dos colectivos de este tipo expusieron bajo la carpa de la praza Roxa: Khamhiwara y el grupo de Escutismo Católico Galego. Ricardo Martínez Fernández y José María Martínez Santos, reconocen, respectivamente, que siguen siendo grandes desconocidos, por lo que los dos últimos días les han servido para presentarse, tanto a los vecinos de Santiago como a los demás colectivos juveniles. Itaca. Sara Vieites y Sabela Acosta recuerdan su asociación lleva veinte años trabajando con programas de animación sociocultural y juegos para niños con edades entre 4 y 17 años. Comunas de letras, talleres de fotografía, reportajes de la ciudad, juegos y fiestas forman parte de su manera de entender la cultura juvenil. Panxea y Centro Don Bosco. El primer colectivo trabaja desde 1995 en la venta de productos con campañas de precio justo. Uno de sus integrantes, David Asegurado Pérez reconoce que si bien numerosos compostelanos saben de que se trata cuando se habla de comercio justo, contar con un espacio público y gratuito para presentarse sirve para promocionar sus campañas solidarias. En la misma carpa esta asociación comparte espacio con los Centros Xuvenís Don Bosco, dedicados tanto a la promoción del uso del gallego como a la participación en la campaña Operación Kilo, para recoger alimentos destinados a familias necesitadas. Cruz Vermella y Asociación Galega de Planeamento Familiar. La tarea de la Cruz Vermella no fue darse a conocer, sino recordar a los transeúntes todos los programas que tiene en marcha, incidiendo sobre todo en la prevención del Sida. En una línea similar trabajó durante los dos últimos días la asociación de planificación familiar. Una de sus integrantes, Elena Cardía reconocía ayer que bajo la carpa informaron a más de cien personas, gestionando también charlas en centros educativos.