«La venta ha sido dolorosa para mí»

M.B. SANTIAGO

SANTIAGO

Javier Castromil Ventureira, antiguo propietario de la compañía Desde 1994, ocupaba el cargo de presidente y consejero delegado de la empresa. El mandato de Javier Castromil ha coincidido con una expansión del grupo y, tras ocho años, la voluntad mayoritaria de la familia ha decidido que era la hora de vender. Ahora, medita su continuidad como directivo en la nueva apuesta de Raúl López, el propietario.

10 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La semana pasada, fue la persona encargada de liderar las negociaciones con el grupo lucense Monbus. -La cifra de venta, 7.000 millones, induce a pensar que fue una operación redonda... -No hemos cerrado la venta por dinero. Ni tampoco quiero pasar a la historia como el hombre que desvinculó el apellido Castromil de la empresa. Mi estrategia, desde 1994, ha sido expansiva. -¿Quiere decir que usted se oponía? -Me refiero a que yo he sido el portavoz de una voluntad de la familia. De la parte mayoritaria de accionistas. La venta ha sido dolorosa para mí. -¿Por qué? -Por motivos nostálgicos. Tengo 55 años y he vivido en este ambiente toda mi vida. -Entonces, ¿cuáles han sido los factores que motivaron esta decisión? -Muchos. El primero es que la cuarta generación de la familia está compuesta por 84 personas. Es decir, en las decisiones intervendría mucha gente. Sería una jaula de grillos. Un accionariado dividido pondría en peligro la sucesión de la compañía. -¿Y no ha sido relevante la competencia de otras grandes empresas del sector? -Claro. Ante esas circunstancias familiares, la supervivencia de Castromil no estaba clara. Y nosotros hemos preferido que perviva el nombre, que continúe la actividad, aunque fuese bajo otras manos. Creo que, de algún modo, nos hemos adelantado al futuro. -Pero su estrategia había sido expansiva... -Es cierto. Pero ahora, tal y como está el sector, sólo teníamos dos opciones: o crecer mediante la compra o pasar a formar parte de otro grupo fuerte. Y nos hemos decidido por lo segundo. -¿La permanencia de la marca Castromil estaba pactada en la operación de venta con Monbus? -No. Pero supongo que a Raúl López, empresarialmente, le interesará conservarla por el prestigio social que tiene después de tantos años. -¿Es usted partidario de crear un grupo gallego de transporte que sea fuerte? -Por supuesto. Creo que contribuiría a eliminar problemas laborales y a generar un mejor servicio para el pasajero. Para Galicia, entiendo que es muy bueno que un grupo de capital autóctono se haga con un segmento importante del mercado.