El estudio sobre la viabilidad de la futura planta tendrá que despejar muchas dudas. Bugallo asume que no es fácil procurar salida comercial en Galicia para la totalidad del compost que produciría la planta, «pero haberá que agardar ó estudio». Sí lo tendría en Levante o en el sur de España. Entiende por tanto que si en principio la opción del compostaje «nos parece boa, deixaría de parecérnolo se esas 30.000 toneladas tiveramos que enterralas, queimalas ou pagar o transporte para envialas cara Levante». Pero la viabilidad del proyecto dependerá también de Sogama, que recibiría 20.000 toneladas de residuos rechazables. En caso de que no alcanzar un acuerdo con ella, la solución que estudia Raxoi no sería viable. Lo dice el alcalde. Y tan claro como que «non imos pór en marcha toda esta operación para logo acabar mantendo un vertedoiro». La opción escogida «é viable como hipótesis mixta na que unha parte do producto vai a Sogama e outra se trata aquí». De tal exposición se deduce que si no se garantiza la comercialización del compost, las otras dos alternativas del estudio encargado por Raxoi vinculadas a la producción de abono (compost y vertedero y compost e incineración) no tendrían muchas posibilidades. La cuarta clasificada sería Sogama. Pero Bugallo indicó que de no ser viable la primera se analizarían las cinco restantes. Por su parte, Rego defendió ayer la «transparencia» en la elección de esta opción, afirmó que el PP tiene las conclusiones del estudio hace dos meses y que si la alternativa inicial no resultase posible se analizaría la segunda.