El alcalde cuestiona por «poco ambicioso» e insuficiente el Plan Director de Lavacolla
SANTIAGO
ACTUALIDAD MUNICIPAL Bugallo reclama la reserva de suelo para una segunda pista y más espacio destinado a la zona de servicios El Plan Director del aeropuerto ha pasado por alto buena parte de las aspiraciones compostelanas para hacer de Lavacolla el gran aeródromo del noroeste peninsular. El texto aprobado por el Gobierno no contempla la reserva de espacio para la segunda pista y limita el crecimiento de la zona de servicios sobre lo previsto en el proyecto inicial. Aun asumiendo la notable mejora que dicho plan supondrá sobre las actuales dotaciones, el alcalde lo cuestiona por «poco ambicioso» e insuficiente al estimar que se perderá una buena oportunidad de diseñar «un gran aeroporto» antes de que el desarrollo del municipio limite esa posibilidad.
25 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El plan definitivo ha frustrado las expectativas municipales, que sí recogía, «e con amplitude», el proyecto original. En opinión del alcalde, que dice es compartida por el Consello Económico e Social de Santiago, el plan diseña un aeropuerto internacional mediano bien dotado, pero con una insuficiente proyección respecto a la zona de servicios y a la reserva aeroportuaria para ese mismo fin. Si en el borrador que obtuvo la anuencia municipal se hablaba de un polígono de servicios de 44,7 hectáreas y 16 de reserva, el plan los rebaja a 30 y 14 hectáreas. Para el Ayuntamiento, esta disminución «é preocupante» para un aeropuerto que aspira a ser el referente en el noroeste peninsular y que quiere impulsar su actividad comercial y de mercancías. Aunque Bugallo asume que hasta el 2007 Santiago tendrá difícil ganarle la batalla a Oporto por la dura competencia del Sá Carneiro y por el reparto del mercado interno gallego con otros dos aeropuertos, sostiene que sí será posible a partir de ese año. Para entonces, argumenta, Oporto no podrá ampliar su aeródromo y dotarse de una segunda pista (tampoco tendrían capacidad A Coruña y Vigo, dice), porque «o seu entorno está rodeado de polígonos industrias e residencias». Santiago sí podría. Pero para ello habrá que hacer reserva de espacio. Y estima que éste es el momento, pese a que en ninguno de los estudios realizados se considera necesaria la segunda pista hasta el 2023. En su opinión, sin esa reserva no se puede garantizar que dentro de 15 o 20 años esa zona crezca urbanísticamante y limite las posibilidades de ampliación de un aeropuerto que aspira a ser referente en su entorno geográfico por su situación equidistante de Madrid y Lisboa. Así pretende hacérselo ver al Ministerio de Fomento, ante el que insistirá para que el plan recoja las aspiraciones de la ciudad. Y buscará el apoyo de los diputados santiagueses en el Congreso para que hagan llegar «esta preocupación» a Álvarez Cascos. Precisamente, el ministro comparecerá hoy en esta cámara para informar de los planes directores gallegos a petición del BNG. Bugallo anunció que la revisión del PXOU reservará espacio para ampliar la zona de servicios de Lavacolla.