Tras asumir la gestión del aparcamiento de Xoán XXIII, Tussa aspira ahora a obtener el plácet municipal para hacer lo propio con el aparcamiento subterráneo del Auditorio, un equipamiento público dotado con unas doscientas plazas y de acceso libre, dado que ahora mismo no está sujeto a ningún tipo de control ni de gestión. Esta situación está conllevando un deterioro que la concejalía de Transportes quiere evitar, según Francisco Candela, quien propondrá a la comisión de gobierno la delegación de esta gestión en Tussa para que dé servicio no sólo al Auditorio, sino al resto de la ciudad y a su entorno universitario. Poco explícito sobre la cuestión tarifaria en un equipamiento que ahora es de acceso libre, Candela apuntó que «imos facer un plan de xestión e xa se verá se hai tarifas». Si adelantó que de momento está prevista la reserva de unas 150 plazas en una determinada franja horaria para la Universidad en tanto no se construya el aparcamiento de Vista Alegre y que se estudiará con el Auditorio otras reservas en función de sus actividades. Sobre esta propuesta trabaja ya el nuevo gerente de Tussa, Carlos González Lozano, a quien ayer presentó Candela. Economista y especialista en capacitación de transporte de viajeros y mercancías, González ya desarrolló labores directivas en Alsa y Arriva Norte.