JUAN A. CANALES MI CALLE
10 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El recorrido por esta calle lo podemos dividir temporalmente. Pasar por San Clemente entre semana tiene poco que ver con el ambiente dominguero de la calle de cualquier día festivo. Fin de semana. O pizza o pinchos. Los domingos por la mañana decenas de personas eligen dónde ingerir los primeros bocados del día. En esta calle, la modernidad se conjuga con lo de toda la vida. Los compostelanos caminan hasta este ricón de la ciudad para almorzar los días festivos en los que luce el sol. Muchos han cogido un buen moreno degustando las tapas de paella que los camareros ofrecen en las terrazas junto con el mosto. Cruzando de acera, una buena pizza espera a que alguien elija los ingredientes para llevar a casa. Y es que en domingo hay pocas ganas de cocinar. De lunes a viernes. Desde la inauguración del aparcamiento de San Clemente, los atascos son contínuos. Quizá sea el lugar más céntrico para dejar el coche, así que cientos de personas que necesitan moverse por la zona vieja compostelana dejan aquí su vehículo, merced de los cuarenta duros que hay que acoquinar. Antes de acabar. Mención especial a las flores. Las casas de esta calle poco tienen que envidiar en decoración a las de cualquier calle de Andalucía. ¡Olé! redac.santiago@lavoz.com