Billete de ida para Santiago

MARCOS S. PEREZ SANTIAGO

SANTIAGO

El número de argentinos residentes en la ciudad se acerca a dos mil y no deja de aumentar La morriña es un sentimiento propio de las colectividades que en algún momento han tenido que abandonar dramáticamente su país. La morriña es un sentimiento, claro, muy propio de los gallegos y aunque Galicia ya no emigre todavía lleva muy adentro esa sensación de ausencia de casi todo. Hoy son otros países los que tienen que buscar su futuro en otro continente, por ejemplo Argentina, sumida en una brutal crisis económica, política y cultural. Cada día cientos de argentinos, la mayoría jóvenes, abandonan una sociedad que se resquebraja. Muchos llegan a Galicia, sobre todo los que tienen ascendientes gallegos. Aunque son Vigo y Coruña las ciudades que acogen a un mayor número de argentinos, en la comarca de Santiago ya residen unos 1.800.

07 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Lois Pérez Leira, responsable de Emigración de la CIG, estima que en Galicia viven unas 40.000 personas procedentes de Argentina. Sin embargo, es difícil hacer un cálculo preciso, pues la mayoría están censados como españoles, al tener doble nacionalidad. Así, de esos 40.000, sólo unos 8.000 están registrados como extranjeros. De los 1.800 argentinos que residen en Santiago se calcula que casi trescientos han aterrizado en los dos últimos años. Las llegadas se han disparado en estos meses y se espera que el ritmo aumente este verano. Se trata de jóvenes entre los veinte y los treinta años y de matrimonios, a veces con hijos. Los que vienen a Galicia son casi siempre descendientes de gallegos emigrados en Argentina y cuentan con pasaporte español. Llegan en muchas ocasiones con la esperanza de encontrar trabajo en los noventa días que pueden permanecer en España como turistas. Detrás de una barra Muchos se convierten en camareros en bares o restaurantes. Los ciudadanos argentinos propietarios de locales cumplen un papel muy importante, pues reciben a diario llamadas y visitas de compatriotas recién llegados o de familiares y amigos que desde Argentina les piden ayuda para encontrar un empleo. En este sentido es muy significativa la presencia de jóvenes argentinos en las escuelas de hostelería de la ciudad. En el Centro Superior de Hostelería trece personas procedentes de Argentina y Uruguay están realizando un curso de verano destinado específicamente a estudiantes latinoamericanos. La esperanza de muchos de ellos es encontrar un empleo en España. Cada vez son más los latinoamericanos que viajan a España pidiendo tan sólo un billete de ida. En muchos casos es un regreso, aunque ellos nunca hayan estado en la «madre patria». Estos jóvenes cumplen el retorno que sus padres y abuelos soñaron día tras día pero nunca pudieron realizar. Argentina recibió con los brazos abiertos a más de un millón de gallegos y por ello Galicia tiene una deuda muy importante con el país austral, una deuda que ahora tiene la posibilidad de saldar. Hoy es Galicia la que recibe a personas de toda latinoamérica y los ciudadanos gallegos no se pueden permitir sentir el más mínimo recelo y por su historia deben entender mejor que nadie esta situación. Los argentinos que llevan algún tiempo en Galicia perciben que la gente que está llegando estos meses lo hace sin apenas información, casi como iban los gallegos hace un siglo, pero en pleno siglo XXI. Al parecer, en Argentina se tiene una imagen idílica e irreal de Galicia e igual que hace un siglo se piensa que «basta con venir para encontrar un trabajo muy bien pagado, una casa y un auto».