El Camino es un placer

La Voz

SANTIAGO

LOIS FERNÁNDEZ O ESPELLO

29 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

EL PLACER no está reñido con la devoción al hacer el Camino de Santiago, que ayer culminó con éxito un grupo que hizo el tramo de O Cebreiro a Santiago a caballo en cuatro etapas. Aurelio Tagua, responsable de las cuadras del club de hípica Vistahermosa, de El Puerto de Santa María, es la tercera vez que peregrina a Compostela y la segunda que llega a caballo. Esta vez animó al grupo formado por las niñas Teresa Yoli, Irene Moreno, Victoria de Andrés, Casilda Álvarez de Toledo y Carolina Petersen, la madre de esta última, Tune Petersen, y María de los Ángeles Caballer. EL APOYO logístico al grupo lo prestaron Emilio Isasa, Patricio Lastra y Juan Barba, que siguieron en coche a los jinetes durante los 150 kilómetros de esta ruta, en la que invirtieron cinco días. En el Obradoiro esperaba a los peregrinos José Yoli Palomino, padre de Teresa. A estos gaditanos les atrae, además de todo lo que comporta el rito jacobeo, el paisaje gallego, nuestra gastronomía, la temperatura y «las casas de turismo rural, en las que procuramos alojarnos siempre y que son estupendas». Hoy acudirán a la misa del peregrino en la catedral y mañana regresan a El Puerto de Santa María. Pero piensan volver el próximo año con la intención de realizar el tramo final, el que hacían los peregrinos de la Edad Media, entre Santiago y el faro de Fisterra. EL SOL restó público en la jornada de ayer, la cuarta, al Salón do Libro Galego, aunque las ventas superaron a las registradas en los días anteriores. Pablo Couceiro, el librero que está al frente de la carpa que montó en la Alameda la Asociación Galega de Editores, achacó el aumento de la demanda a que, tras la curiosidad inicial, la gente que acude ahora sabe lo que hay y va con la determinación de comprar. UN AÑO MÁS, el que fue pívot del Real Madrid y de la selección española, Fernando Romay, acudió al campus de baloncesto que organiza el colegio Peleteiro. El hombre que calza un 57 dejó muestras de su simpatía, humor y de sus habilidades con el balón, proporcionales a su envergadura. El campus, que batió su récord de participación, acaba hoy.