Sordos y oyentes compartieron una jornada de convivencia en el Monte do Gozo Es posible comunicarse sin abrir la boca; se puede decir «te quiero» usando las manos y no es ningún despropósito hablar del fútbol, de las flores o de la vida sin mover los labios. Sordos y oyentes compartieron ayer en el Monte do Gozo una convivencia para aprender a entenderse y con el fin de promocionar el lenguaje de los signos. Impresiona ver todo lo que se puede contar y todo lo que se puede sentir sin enseñar siquiera los dientes. Quinientas personas, buenos entendedores y pocas palabras.
21 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.NACHO MIRÁS SANTIAGO La comunidad sorda de Galicia reivindica la promoción del lenguaje de los signos, la principal herramienta de la que disponen para comunicarse entre ellos y con un mundo que no siempre es receptivo a la diferencia. Desde la Federación Galega de Asociacións de Xordos, Xermán Rodríguez explica por boca de una intérprete que actividades como la de ayer, en la que participaron más de quinientas personas buscan, sobre todo, la integración y la comunicación. Son identidades diferentes, es verdad, pero hay muchos puntos de encuentro. Reuniones como la del Monte do Gozo contribuyen a difundir el lenguaje de los signos y «a romper las barreras de la comunicación». Durante la mañana, sordos y oyentes compartieron juegos como una Misión imposible en la que tuvieron que superar distintas pruebas y echar mano del cronómetro, ayudados por intérpretes identificados con un pañuelo rojo que solucionaban cualquier duda. Para Xermán Rodríguez, el principal problema de comunicación es «la mentalidad de la gente oyente», pero no es un obstáculo imposible de vencer. Miguel Ángel Carregal, sordo, dice que experiencias de este tipo ayudan a «reflexionar» a muchas personas, sobre todo a los padres a los que se les viene el mundo encima cuando les dicen que su hijo no puede oírles. Y eso lo corroboran Yolanda y Juan José, los padres de Juan, que aprovechan para exigir una mayor implicación de las instituciones en los problemas de este colectivo.