Masur y Brahms emocionaron

La Voz

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

La New York Philharmonic cerró su gira europea en el Auditorio de Galicia Compostela resultó ser también el final del camino para la New York Philharmonic y lo hizo con un todo Brahms en un Auditorio de Galicia con lleno absoluto.

19 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

XOSÉ MARÍA PALMEIRO SANTIAGO Después de su «magnífico periplo español», en palabras del relaciones públicas de la orquesta, Erik Latzky, los músicos regresan a sus lares neoyorquinos y dejan aquí los ecos de la música de Johannes Brahms. Esa música «salida del corazón, emotiva y profunda», en la expresión del director Kurt Masur. Los amantes de la música del compositor alemán -Emilio Pérez Touriño y Xosé Manuel Beiras no se lo perdieron- disfrutaron y se emocionaron con un programa integrado por la Obertura Académica, la Sinfonía número 3 en fa mayor, opus 90 y la Sinfonía número 4 en mi menor, opus 98. Era la primera vez que esta orquesta tocaba en Compostela. Lo hizo antes en Valencia, Madrid, Zaragoza, Barcelona y Oviedo. Aquí no necesitaron ni ensayo previo. Lo único que los músicos echaron en falta fue algo más de tiempo para contemplar una ciudad que les impresionó, según Erik Latzky.