El venezolano Hernández-Díez muestra en el CGAC su visión de la realidad cotidiana Que el arte no es ajeno a las vivencias del artista ni a su entorno es patente en las obras que el venezolano José Antonio Hernández-Díez expone desde ayer en el Centro Galego de Arte Contemporánea.
20 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Este caraqueño de 36 años sorprende con objetos cotidianos descontextualizados y con imágenes de la realidad «poetizadas». Crea y manipula utensilios como cucharas y zapatillas deportivas con lecturas dispares pero no disparatadas. En el CGAC muestra una serie de enormes cucharas de plásticos, cuatro fotografías y una vídeoinstalación. Pero nada es lo que parece, o quiza es lo que vemos y lo que intuimos que puede querer decir su creador. Las cucharas de plástico presentan diferentes dobleces en los mangos. Hernández-Díez, que presentó la exposición acompañado por el director del CGAC, Fernández-Cid, y la conservadora del centro y comisaria de la muestra, Cecilia Pereira, explicó que se interesa por objetos cotidianos «con una intensidad que magnifico y llevo más alla de la función para la que están hechos». Pero en realidad no inventa nada, porque en las formas que ha dado a las cucharas reproduce usos «sociales» distorsionados. En un caso es la memoria infantil del artista de algo que asombró y luego frustró a mucha gente: las cucharas dobladas por el poder de la mente de aquel ilusionista que apareció en los 70 en televisiones de medio mundo, Uri Geller. En otras la reminiscencia está en los yonquis y la cuchara en la que calientan la heroína. Y aún recrea la sofisticada forma que dan en algún restaurante a cucharas para ciertas viandas.