JOEL GÓMEZ LA ENTREVISTA Jordi Riba, gerente del complejo hospitalario de Santiago Tras cinco meses como gerente del complejo hospitalario de Santiago, Jordi Riba anuncia que en septiembre presentará a su equipo directivo. Pero el próximo mes están programadas más novedades: inaugurar un laboratorio de virología en el hospital de Conxo, poner en marcha el servicio de atención al paciente, y comenzar los procesos para elaborar un plan estratégico de los hospitales de la ciudad y para celebrar elecciones a la junta técnico-asistencial. También habrá innovaciones en telemedicina, afirma.
10 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Jordi Riba regresó recientemente de un viaje a Argentina, en el que acompañó al conselleiro de Sanidade. «Sirvió para conocer aquellos hospitales. Hay mucha diferencia, aún hacen cosas que yo hace unos treinta años que no las veía». _¿Habrá colaboración? _En octubre tendremos una reunión de telemedicina, para ver temas comunes en los que sea posible colaborar. En Santiago ya utilizamos telemedicina, por ejemplo en algunas prestaciones con Lalín. Será un paso más y nos dará la posibilidad de contar con opiniones de profesionales del otro lado del Atlántico para asuntos puntuales, pues es posible la comunicación en tiempo real. _¿Cuándo finalizará la dotación completa del Clínico? _La principal dotación que queda es Radioterapia, un servicio para el que hay que construir un nuevo edificio, para ubicar instalaciones que quedan aún en Galeras y en la Facultad de Medicina. Creemos que será cuestión de unos dos años. Respecto a las consultas que quedan en Galeras, están pendientes de reubicar, pero es una cuestión más simple. _¿Como valora sus primeros meses en Santiago? _Este complejo hospitalario es de los más grandes de España. Aquí tenemos hospitalización de agudos, crónicos, psiquiátricos, hospital de día, atención domiciliaria, cirugía ambulatoria, prácticamente todos los dispositivos sanitarios existentes. Existen además singularidades y disponibilidad de numerosos recursos. Mi impresión es favorable... _¿Encontró sorpresas en su gestión? _No hubo sorpresas respecto a lo que conocía de antes. La dotación de medios es muy buena y existe una alta cualificación de los profesionales. _¿Y las protestas de falta de personal? _Desde que empezó a funcionar el hospital se incorporaron 130 profesionales, un número que creció con la puesta en marcha de las consultas. En el Clínico hay que adaptarse a un espacio físico diferente, lo que exige tener que replantear algunas cosas en función de los objetivos y de la mejor utilización de los recursos. _¿Se prevén nuevas prestaciones? _Debemos prepararnos para asistir mejor las enfermedades degenerativas. Como previsiones, se va a inaugurar en septiembre un laboratorio de virología en el hospital de Conxo, que va a ser de lo más avanzado de España y permitirá mejorar el diagnóstico y tratamiento. Y buscamos mejorar la hospitalización a domicilio y la cirugía ambulatoria, servicios que pretendemos potenciar. _Habló de Conxo, donde hay descontento... _Es cierto. Cada vez que voy a Conxo me paso tiempo en explicar que no se va a cerrar el hospital, que contamos con él como parte del complejo y no se va a perjudicar a los profesionales. A partir de septiembre vamos a empezar a elaborar un plan estragégico para definir que se va a hacer en cada hospital, líneas de actuación para aprovechar mejor los recursos. Será un plan global de trabajo, que tardaremos unos seis meses en tenerlo listo y que permitirá clarificar los objetivos del complejo. _¿Y Urgencias de Conxo? _De momento siguen. Pero habrá que plantearse la viabilidad de un servicio que atiende 30 casos al día, menos del 10% que en el Clínico, y ver si es posible mantener la duplicación actual del servicio para optimizar los recursos. _¿Cómo resulta la centralización de gestión de los hospitales de Santiago? _Se hace una gestión distinta a antes. Hace años, el Xeral, Gil Casares y los dos hospitales de Conxo funcionaban independientes. Con la transferencia de todos los centros a la Xunta se busca una gestión descentralizada en la medida de lo posible, unificada, que es más compleja, pero tiene ventajas, por ejemplo a la hora de realizar compras.