La espera

David González Peñas

RELATOS DE VERÁN

31 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante mucho tiempo te esperé paciente al fondo de la sala. En ocasiones esperé incluso cuando ya te habías marchado. Sólo por si volvías y te saltabas tu propio dictado. Esperé despierto, al lado del teléfono, por si acaso respondías, aunque fuese muy tarde, noche, y estuviese seguro de que ya te habías dormido. Esperé tu llamada en las vacaciones largas, por si tocaba la lotería y me prestabas una horas para preparar (o soñar) alguna aventura. Confundí mi éxito con el final del verano y la vuelta al período lectivo, donde verte de nuevo resultaba menos difícil, aunque también menos divertido.Esperé que me acompañases si un día decidía salir del camino, saltarme una regla y alterar mi dictatorial orden obsesivo compulsivo. De forma extraña, contigo me sentía fortalecido, y no tenía miedo a emprender, incluso si eso atacaba frontalmente a mi peor enemigo.

Esperé, aunque en ocasiones me sentí olvidado, sólo y no correspondido. Peleé contra mi esquema parásito cuando me otorgaste la oportunidad de ir contigo. Luché por amor e hice cosas que nunca antes había conseguido. Ni por familia, ni por amigos. Pero el rival es duro, tenaz e irreflexivo. Por temporadas me azota y busca aislarme, que es mucho peor que acabar definitivamente conmigo. Traté de que tú me esperases cuando ya te habías ido.  Ni acuso ni justifico ante la urgencia social que se ha convertido en ley de vida, pero ojalá yo pudiese esperar eternamente al final de tu camino.

David González Peñas. Profesor. 37 años. Teo.