Maldito metro

Lucía Otero Martínez

RELATOS DE VERÁN

Llovía a mares. El viento soplaba con fuerza. Isa aferraba su paraguas, aunque de poco servía frente al agua que la golpeaba por todos lados.

Por fin atisbó entre las gafas empapadas la boca del metro. Bajó las escaleras esquivando a las personas que subían y bajaban, tan cargadas y mojadas como ella misma. No era así como esperaba vivir aquella experiencia. Su abuelo, que fue ingeniero hace muchísimos años, le hablaba siempre con emoción del metro de Londres y de la obra maestra de la ingeniería que había supuesto excavar bajo la ciudad para que el tren no molestase en las calles, allá por el siglo XIX. Isa solía escucharlo embelesada.

Se sabía la historia de memoria, su abuelo se la había contado mil veces. A él le maravillaba, y ella disfrutaba escuchándolo con los ojos como platos y se imaginaba que un día irían los dos juntos a esa abarrotada ciudad, bajarían las escaleras de la estación de Paddington y se montarían en el metro para ir a Farringdon y recrear el primer recorrido en metro de la historia.

Ahora estaba ella sola, en medio del calor pestilente del metro, las mareas de personas que se apresuraban ajetreadas en todas direcciones, el abrigo, el bolso, el paraguas medio roto por el vendaval del exterior. Con su inglés precario intentó descifrar los indicadores para poder dirigirse a su destino, no se fiaba de su capacidad de pedir indicaciones a alguien.

Cuando por fin encontró la línea amarilla, trató de recobrar la calma y la ilusión de su abuelo entre toda la gente que se apiñaba contra ella. Observó el recorrido por las paradas… y se dio cuenta de que iba en sentido contrario. Maldito metro de Londres.

Tras cuarenta minutos de batallar con líneas, pasajeros y calor, por fin emergió a la superficie por las escaleras de la estación de Farringdon. Había dejado de llover. Isa miró hacia atrás, rememoró las historias de su abuelo y su aventura en el subsuelo londinense y se echó a reír a carcajadas.

Lucía Otero Martínez. Lingüista. 27 años. A Coruña.