Sanxenxo, salida y meta para Juan Carlos I

SANXENXO

El alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, y el rey emérito,  a la puertas del Real Club Náutico de la villa en su visita de este mes
El alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, y el rey emérito, a la puertas del Real Club Náutico de la villa en su visita de este mes CAPOTILLO

La elección de esta villa turística por parte del rey emérito para volver a España, después de 655 días en Abu Dabi, supone un reclamo publicitario brutal

23 may 2022 . Actualizado a las 20:24 h.

Dos decisiones de Juan Carlos I han convertido a la tranquila y turística villa de Sanxenxo en salida y meta del periplo que durante 655 días ha seguido quien fue durante cuarenta años el Rey de España. Es el tiempo transcurrido desde que decidió pasar por esta villa a despedirse de sus amigos antes de partir hacia Abu Dabi (3 de agosto del 2020), hasta que ha podido volver a España, por primera vez después de casi dos años de «exilio». Y lo ha hecho el pasado jueves 19 de mayo. Acudiendo a Sanxenxo para reencontrarse con Pedro Campos y su esposa, la tripulación del Bribón, el entorno de amigos que el Real Club Náutico le brinda y la calurosa acogida que numerosos habitantes de la villa y su alcalde, Telmo Martín al frente, le otorgan y que se evidenció en este fin de semana.

De modo que, igual que pasó al marchar de España, ahora cuando ha vuelto, Juan Carlos de Borbón ha preferido Sanxenxo en un gesto al que se le podrán dar diferentes lecturas e interpretaciones pero que, de entrada, supone, ante todo, un reclamo publicitario brutal para el municipio que ya de por sí es el icono del destino turístico Rías Baixas.

Desde la tarde del jueves y hasta hoy mismo, Sanxenxo ha sido uno de los focos de la actualidad nacional. Con los alrededores del chalé de los Campos en Nanín, los pantalanes del puerto deportivo y la sede del RCNS convertidos en platós de televisión con un despliegue inusitado de medios. Se estima que alrededor de 200 informadores han cubierto la noticia del «retorno» en estos días. Algo así no tiene parangón. Ni precio si hubiera que pagarlo.