Con una visita guiada a cargo de Yolanda Gómez Mirón, de Crea Restauración, a las pinturas del antiguo refectorio del convento de Santa Clara en Pontevedra remató este viernes el Encontro de Conservación e Restauración, que en esta edición giró en torno a O cal no patrimonio cultural. Previamente, el jueves, Ludovica Alesse y Paola Sabbatucci, restauradoras del Parque Arqueológico de Pompeya abordaron «la utilización de la cal en la antigüedad y, sobre todo, la utilización de la cal» en el yacimiento italiano, precisó la primera de estas expertas.
En este punto, Paola Sabbatucci señaló que «la cal es la base de cualquier estructura. La cal se utiliza desde la antigüedad para las construcciones básicas. Desde la época romana, se emplea para la base de la casa, para los mosaicos, los frescos... todo lo que se utilizaba desde el comienzo, desde la antigüedad, se realizaba con cal», añadió.
Y es en este punto donde surge la importancia del yacimiento de Pompeya, ya que, con la explosión del Vesubio, «tiene la fortuna de estar congelada en el tiempo. Cuando excavamos, encontramos la vida cotidiana y la cal que ellos usaban para hacer muros, frescos... Pompeya es especial porque vemos una jornada de la Antiga Roma», incidió, a lo que Ludovica Alesse agregó que «una de las cosas más importantes que se ha descubierto es que el uso que hacían en la antigüedad de la cal es el mismo uso que se hace hoy en día, la utilización es la misma (...). También se ha descubierto que esa cal se utilizó en algunas construcciones muy importantes, como la Domus que se descubrió recientemente en Pompeya».
Ambas restauradoras se muestran convencidas de que aún quedan muchos secretos por desvelar en Pompeya, pero, en palabras de Alesse, dejan claro que, «aunque descubrir es muy bello, conservar es muy difícil, muy complicado»
La complejidad de esto último se puede apreciar con un simple simil: «Cuando compras o construyes una casa, después de dos o tres años tienes que rehacer el entorno, tienes que pintar... imagina si tú tienes que hacer esto en un inmueble con más de dos mil años de historia y algunos de estos muros han sido excavados hace trescientos años. Es un inmueble que está al aire libre, bajo la lluvia, el sol, que recibe veinte mil personas al día. Es una manutención muy grande», remarcó, por último, Paola Sabbatucci.