Revuelo en la portería granate

carmen garcía de burgos PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

RAMON LEIRO

La amenaza de las lesiones en los guardametas empieza a alejarse, aunque Company sigue convalenciente y Lluis, preparado para sustituirle

12 mar 2016 . Actualizado a las 16:29 h.

La portería del Pontevedra anda revuelta. La recuperación de Edu Sousa tranquiliza mucho a afición y plantilla, pero las incógnitas se siguen cerniendo sobre Company y Lluis Artigues. Sobre el primero, porque su marcha tras el entrenamiento confirma su ausencia mañana en el banquillo. Y sobre el segundo, porque hasta el momento no se ha estrenado sobre el césped más que en las sesiones de entrenamiento. Por si acaso, el joven de 21 años lleva tres semanas adiestrando con el primer equipo. Solo por si hubiera que romper el cristal en caso de emergencia.

La lesión de Edu Sosa, apenas unos minutos antes del partido en casa contra el Racing fue mala suerte; sobre todo, porque unos minutos después también Capi regresaba al banquillo con una rotura en el gemelo. El portero parecía haberse roto un dedo, y apenas pudo disfrutar del encuentro temiendo una baja larga que pudiera perjudicarle y obligarle, incluso, a perderse lo que queda de temporada. Finalmente la lesión no fue tan grave, y una subluxación le permitió recuperarse en un par de semanas.

Company tomó el relevo y saltó ese día al campo sin apenas calentar. El domingo siguiente, ya con algo más de previsión, volvió a defender la casa granate. Veinticuatro horas después se lesionaba. La mala suerte pasaba a rozar el gafe. Un problema en el codo le ha impedido entrenar en toda la semana y, aunque Luisito prefiere esperar a ver cómo se desarrollaban los últimos dos entrenamientos, finalmente su ausencia en el banquillo fue inevitable. Desde allí las cosas no se ven igual de bien, confiesa el valenciano. Después de haber pisado el césped y haber salido de él entre halagos y buenas críticas cuesta más regresar al otro lado de la línea blanca sin posibilidad ninguna de salir.

La mala suerte no logró impedir que la baja de Company coincidiese con la reincorporación a los entrenamientos de Edu Sousa pero, sobre todo, dio un respiro a la portería granate colocando un tercer elemento como posible solución a la sombra que se cernía sobre los palos que sujetan la red del Pontevedra. El joven Lluis Artigues, el mallorquín de apenas 21 años que llegó esta temporada al filial del equipo granate como portero titular, se convirtió en cuestión de minutos en la esperanza de la defensa pontevedresa.

Avisado tan pronto comenzó el partido contra el Racing para que acudiese al campo por si el portero suplente, Company, sufría la misma suerte que Edu Sousa, las probabilidades de debutar en el primer equipo apenas unos meses después de llegar a la ciudad del Lérez se hicieron reales. Nadie -ni los guardametas ni el propio entrenador- desean que las circunstancias lleguen a ponerlo en la picota, pero todos -el propio Artigues incluido-coinciden en que, de ser así, estará preparado para asumir el reto.