Amizade realiza una labor pedagógica con las familias de personas con movilidad reducida para que favorecezcan su independencia
23 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En muchas ocasiones las propias familias de las personas con discapacidad no conocen las capacidades y potencialidades que tienen ni saben como actuar para favorecer su independencia. Incluso es frecuente que sean precisamente sus más allegados los que actúen con paternalismo, pensando que tienen menos valor que las demás personas y fomenten el victimismo y el padecimiento.
Así lo entiende Amizade, la Asociación de Persoas con Discapacidade da Comarca de Pontevedra, entidad perteneciente a Cogami, que considera necesario promover una labor pedagógica con las familias para hacerles ver que sus hijos, padres o hermanos con discapacidad, en realidad tienen muchas capacidades y ganas de ejercerlas.
Con ese objetivo ha programado una serie de charlas-coloquio que versarán sobre temáticas relacionadas con la discapacidad y la autonomía y la educación afectivo sexual. En principio están dirigidas a las familias, pero serán abiertas a todas las personas interesadas.
La primera de estas charlas tendrá lugar hoy mismo, a las 18.00 horas en el Local de Amizade de Ponte Porreiro. Versará sobre las ayudas las personas con discapacidade y será impartida por una trabajadora social de Cogami, con amplia experiencia en este ámbito. La idea es realizar una charla al mes y las siguientes tendrán lugar los días 14 de octubre, 11 de noviembre y 2 de diciembre.
Este programa pedagógico cuenta con la colaboración y financiación de la Consellería de Traballo e Benestar Social.
Normalizar el léxico
Otra de las cuestiones en las que vienen insistiendo mucho desde Amizade y Cogami es la necesidad de desechar de nuestro léxico expresiones desfasadas, como la de referirse a «suxeitos que sofren, paden ou están afectados por...». Lo correcto es utilizar siempre el término: personas con discapacidad.
«Debemos reixeitar outros termos, como retrasados, impedidos, diminuidos, inválidos, deficientes, minusválidos, subnormais, paralíticos, mongólicos, inútiles», señalan. «E sería bo referirnos sempre a nenos e nenas, xoves, adultos e adultas con discapacidade», añaden.
Amizade subraya que de esta manera, no solo estaríamos normalizando el lenguaje, «senon os seus valores cara a vida, e conseguiríamos una transmisión máis xusta da información tratada», en el caso de los medios de comunicación.