ROSA ESTÉVEZ TESTIGO DIRECTO La empresa cierra la oficina de O Grove
21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El teléfono da señal, pero nadie lo descuelga al otro lado del hilo, en la oficina de La Unión en O Grove. Se repiten los intentos hasta la desesperación, pero el resultado sigue siendo el mismo: un pitido insistente que dice que la comunicación se ha cortado, agotados ya los tonos de llamada. El misterio lo desvela la puerta cerrada a cal y canto en las instalaciones de la empresa en O Corgo. «Lleva así bastante tiempo. Pero si quiere saber los horarios pregunte en el quiosco, que allí le sabrán dar razón», dicen los asiduos a la sombra que dan los árboles situados junto al Concello. En el quiosco dan datos de los viajes que actualmente existen. Inclusive disponen de un cartel bien a la vista para que los turistas y los vecinos lo puedan consultar a su gusto. No les molesta contestar a quien pregunta. Pero les parece que la empresa debería atender con un poco más de mimo a sus responsabilidades con los usuarios de O Grove. De nuevo, llamada de teléfono. En esta ocasión a la estación de autobuses en Pontevedra. Pregunta. «¿Qué pasa en la oficina de O Grove?». El teléfono pasa de mano en mano varias veces. Finalmente, alguien, con voz airada, responde que la oficina meca está cerrada. «Señorita, si quiere información pregunte en el quiosco de O Corgo, que dispone de los horarios. Y los billetes se pueden comprar en el vehículo». Los horarios De las horas de salida y llegada no quiere ni hablar, y cuelga. Ya se sabe, o se pregunta en el quiosco o se espera eternamente el paso de un autobús con el destino deseado por cada uno. Y si el destino deseado es Pontevedra o Vilagarcía, el usuario está de suerte. Las combinaciones horarias son relativamente amplias. Sin embargo, llegar a San Vicente en un bus público parece un acto de fé. Desde O Corgo salen dos vehículos al día hacia la parroquia vecina. A la una y cuarto de la tarde y a las nueve de la noche. Y se acabó. En San Vicente la situación aún es peor. Allí no tienen quiosco, pero tienen tiendas. Y a ellas se deben dirigir los que quieran conocer los horarios para viajar hasta el centro de O Grove. En esas tiendas han recalado los responsables de la Asociación de Hostelería de la localidad. Quieren conocer los horarios para poder informar de ellos en la caseta situada en la entrada al municipio, pero de La Unión no han logrado «más que respuestas confusas». Y de las previsiones para el verano, que ya está aquí, «no saben nada de nada, que están en ello». En la tienda, a los hosteleros les han dicho que ahora hay dos buses para llegar a O Corgo. Uno es tempranero: pasa a las siete y cuarto de la mañana. El siguiente es también el último, y se supone que para a las tres y cuarto. «Pero parece ser que los horarios no se cumplen y que más bien pasan cuando cuadra». Se acerca el verano. Un verano caliente de sol y huelgas anunciadas en La Unión. En O Grove no parece que la diferencia se vaya a notar demasiado. Y muchos se tiran de los pelos pensando en los turistas que ya llegan y en los buses fantasma que recorren las carreteras.