Los que menos pintan

La Voz

CAMPO LAMEIRO

RAMÓN LEIRO

PRAZA DA FERRERÍA

11 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

NUEVA AGRESIÓN. Dicen que Pontevedra es ciudad de artistas. Pero la comarca también cuenta con muchos tipos que «pintan» más bien poco, vistas sus creaciones. Por ejemplo, están aquellos que le han encontrado gustillo a arrojar botes de pintura sobre los petroglifos. El último en caer, como informó ayer La Voz, ha sido el laberinto de Mogor, que fue rociado con pintura azul tan sólo seis meses después de lucir un llamativo rojo chillón. Por desgracia, ya casi no nos sorprende porque esta es la suerte que corren muchos yacimientos de la provincia y de Galicia. El arqueólogo Antonio de la Peña aseguró ayer que estas agresiones son continuas «porque no consiste sólo en poner un cartel de aviso». Así, los petroglifos de Campo Lameiro, los más ricos de la Comunidad, están cada vez más «oprimidos y deprimidos» a la espera de que algún día se plasme ese proyecto de parque arqueológico. LA ISLA. Como recordarán, el laberinto de Mogor sirvió de inspiración a Robert Morris para crear una de las esculturas de la Illa de A Xunqueira. Obra que, por cierto, parece correr la misma suerte que su antiquísima predecesora. Cuando a los vándalos no se les da por arrancar la pizarra que cubre la parte superior de la escultura, se les ocurre hacer pintadas anti-LOU. Por cierto que no todo va a ser negativo en esta página. Por fin el Concello limpió las pintadas aparecidas durante el conflicto de la Ley de Universidades no sólo en la obra de Morris, sino también en el monolito de Rückriem o en la casita de Pedro Croft. Más vale tarde que nunca, dicen, pero lamentablemente no han sido las únicas acciones vandálicas que ha sufrido este entorno. Ojalá que no tengamos que volver a hablar de imágenes descabezadas como la de Santa Catalina de Alejandría en la Basílica de Santa María, o de mámoas que sirven de urinarios públicos como sucedió hace meses con la de Chan da Armada en Castiñeiras, por citar sólo dos desagradables ejemplos.