El PSOE de Poio reclaba el pasado mes de diciembre una solución en este vial
01 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El mapa de movilidad en la zona de A Caeira ha experimentado cambios significativos en los últimos meses. Los viales de este barrio de Poio son utilizados como principal alternativa de tráfico por la humanización de la Avenida A Barca y el cierre de uno de los sentidos de circulación en el primer tramo de la PO?308. Esto ha generado una presión añadida sobre la calle José Pernas Peña, ahora convertido en la principal vía de entrada a Poio y cuyo firme muestra un deterioro creciente que numerosos conductores sufren cada día.
A pesar de que el plan de tráfico inicial instaba a camiones y furgonetas de gran tamaño a utilizar el acceso por el polígono de O Vao, la realidad a pie de calle es distinta. La calle José Pernas Peña no solo absorbe el flujo habitual de residentes, sino que se ha convertido en el desvío forzoso para miles de vehículos diarios. Durante las horas punta, la vía sufre picos de intensidad que la calzada no está preparada para soportar. El breve respiro que supuso la reapertura de los dos sentidos en la rúa A Barca durante las semanas de Navidad no ha sido suficiente para aliviar una estructura ya fatigada. El resultado de este uso intensivo es un firme plagado de hendiduras y baches de gran profundidad. Para los conductores, circular por José Pernas Peña se ha convertido en una carrera de obstáculos donde neumáticos y amortiguadores son los principales damnificados.
A la fragilidad del asfalto se ha sumado un enemigo imprevisto con el temporal de lluvias de los últimos días. El agua no solo oculta la profundidad de los agujeros, convirtiéndolos en trampas para los desprevenidos, sino que impide que las brigadas de mantenimiento puedan aplicar soluciones de bacheo en caliente o rellenos duraderos, dejando la vía en un estado de abandono forzoso.
Denuncias del PSOE de Poio
La situación no es nueva. Ya a comienzos de diciembre, el PSOE de Poio elevó el tono de sus quejas, denunciando un «caos circulatorio» y una falta de control en los accesos a A Barca y A Caeira. Desde la formación socialista advirtieron entonces que el deterioro del firme se agravaba cada día, incrementando el riesgo «de daños materiales y personales».
Con las obras de humanización todavía en proceso durante los próximos meses y la meteorología en contra, los vecinos y usuarios de José Pernas Peña siguen esperando una solución definitiva que devuelva la seguridad a una de las calles más castigadas del municipio.