Pontevedra llora a Portu, el trabajador feliz que convertía la rutina en una fiesta

nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Portu, en silla de ruedas, en una comida homenaje a Lino Castro
Portu, en silla de ruedas, en una comida homenaje a Lino Castro

Trabajó desde muy joven en la Diputación, que sentía como su segunda casa

28 nov 2025 . Actualizado a las 16:55 h.

Pontevedra amaneció este miércoles un poco más triste que ayer. Faltaba Portu. Una enfermedad degenerativa se lo llevó demasiado pronto, pero este trabajador incansable de la Diputación será imposible de olvidar. Los que lo conocían aseguraban esta mañana que la ciudad pierde a un hombre feliz. No tuvo una vida fácil, pero no era amigo de lamentos ni de quejas, más bien de todo lo contrario. Desde que cruzaba la puerta de la Diputación hasta que salía por ella, se preocupaba por todos y cuando los días amanecían más negros de lo habitual, sus buen humor ayudaba a disipar las nubes.

Aunque empezó a trabajar en el organismo provincial siendo ya un joven, era de los que decía que llevaba en esa casa desde los ocho años. No le faltaba razón. Portu no es su nombre, ni un acrónimo. José Manuel Pérez Matos se llamaba Portu porque nació en Portugal. Su infancia fue dura, de esas que marcan una vida. Contaba a su entorno que siendo un crío, su familia los dejó en un hospicio porque no se podía hacer cargo de él y de su hermana. Más tarde, lo separaron de ella para enviarlo a Príncipe Felipe, donde creció junto a otros niños con los que mantuvo relación hasta ahora. Hace unos meses organizaron una comida de homenaje al que era su director Lino Castro. Y no faltó. Acudió ya en su silla de ruedas, pero con el mismo humor de siempre. Era su otra familia. Porque José Manuel Pérez tenían muchas familias, con la que creció, la de sangre, la profesional y la que construyó en Pontevedra. Hace unos años que se separó, pero hace poco había vuelto a enamorarse y estaba muy ilusionado con Beatriz, con quien se casó. 

Algunos compañeros que hoy lloran su muerte, reconocen que Portu se fue despidiendo de todos a su manera. Pasándolo bien. Organizó la última cena de carnaval de la Diputación y con su particular humor también fue disfrazado de coche de choque. Porque él era así. Un hombre feliz que contagiaba ese espíritu dentro y fuera del trabajo. «Se encargaba de que todo funcionará», decían este miércoles algunas voces, que recordaban como cada vez que había que organizar una celebración, Portu era el primero en ponerla en marcha. Y es que aunque comenzó como electricista, hace unos años dio el salto al área de Protocolo porque era imprescindible en cada evento o presentación que se hacía en la Diputación. «Era una persona que estaba en todo, siempre dispuesto», añaden sus compañeros. Portu era el primero en llegar y el último en salir del trabajo. Y lo hacía con el mismo humor. Incluso aunque hubiese perdido el Real Madrid. Era merengue, pero por encima de todo le gustaba el fútbol. El Leis enviaba hoy el pésame a la familia y recordaba su etapa como portero y uno de los héroes históricos en el triunfo del equipo en La Bañeza. «A súa memoria permanecerá viva entre todo os que tivemos a sorte de velo e compartir tempo con el», escribió el Leis en su cuenta de Instagram. También Rafa Domínguez, vicepresidente de la Diputación, lo recordaba esta mañana: «Cuando estaba él, sabíamos que todo estaba bajo control. Hoy nos falta un pilar, alguien que estaba para todo y para todos. Gracias, Portu, por tanto... Te vamos a echar mucho de menos». 

 El funeral por José Manuel Pérez Matos, Portu, será este miércoles a las seis y media en la Basílica de santa María la Mayor y la incineración será en la intimidad familiar en el crematorio Terras de Pontevedra.