De este modo, se ha optado por reducir la duración de los formatos, pero también sus aforos
17 jul 2020 . Actualizado a las 00:25 h.Si algo tienen en común las siete citas musicales aglutinadas bajo la marca de Rías Baixas Fest, y así lo dejó patente este jueves Carmela Silva, es el tesón de sus organizadores para sobreponerse a una situación tan compleja como la derivada de la pandemia del coronavirus. «Xa sabía que eramos un pobo de guerreiros», remarcó la presidenta de la Diputación de Pontevedra al reiterar su apoyo a estos festivales.
Las consecuencias derivadas del covid-19 han determinado que estos eventos tengan que reinventarse, algo en lo que está siendo crucial el empleo de las nuevas tecnologías que, por ejemplo, permiten la retransmisión de conciertos por streaming. Pero, tal y como apuntó Jordi Lauren, del SonRías Baixas de Bueu, manteniendo los cuatro pilares básicos: territorio, apoyo de las administraciones públicas, colaboración del sector privado y, claro está, el público.
Para mantener la idiosincrasia de cada una de estas citas, se está apostando por desarrollar nuevas actividades, desde iniciativas turísticas hasta conciertos en línea o de pequeño formato. Y todo ello con la intención de retornar en el 2021 con «uns festivais renovados e con máis ilusión que nunca (...). Vai ser un ano particular, pero con moitísimas iniciativas, cada unha cun lema para identificar o que vai acontecer», apuntó Silva.
A modo de ejemplo, el SonRías Baixas apostará por un proyecto que engloba enoturismo, experiencias en la naturaleza, gastronomía y música, mientras que otras citas se han rebautizado como Revenidas en Conserva o Vive Nigrán Picnic Club Edition. «Este ano é histórico e ninguén o vai esquecer», concluyó Silva.
Por su parte, Susana Laya, responsable del Atlantic Fest, aludió a anteriores crisis soportadas por el sector, si bien la actual «es diferente, no conocemos al enemigo y no sabemos su evolución». Es por ello que dejó claro que seguirán apostando por «acciones culturales que garanticen la seguridad de todos los implicados».
De este modo, se ha optado por reducir la duración de los formatos, pero también sus aforos, mientras que «los protocolos están adaptados a la nueva normalidad». Laya, tras recordar el importante número de familias que viven de estos festivales, de los puestos de trabajo que generan, destacó el apoyo de las instituciones y administraciones para garantizar su continuidad.
«Sabemos la responsabilidad que tenemos en cuestiones sanitarias y las vamos a afrontar todos», remarcó al respecto.