Los narcos siguen tratando de hacer suyo el puerto. Van cinco alijos en poco tiempo
12 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Han vuelto a hacerlo. El sábado, la Guardia Civil descubrió que los narcos intentaban colar de nuevo cocaína en el puerto de Marín. Esta vez fueron 160 kilos que venían en medio de material de construcción. Este alijo, sumado a otros cuatro que se produjeron desde enero del 2019, permite extraer una conclusión: el drama blanco, el que siembra la entrada de coca a Galicia, se prolonga ya trece meses con el municipio marinense como epicentro.
Vayamos a enero del 2019. En el primer mes del año pasado tuvo lugar una curiosa operación en Marín. En esa ocasión, llegó al puerto marinense pasta de coca mezclada con harina de palmiste colombiana. ¿Para qué? Con ella se preveían fabricar unos 3.000 kilos de drogada en un gran laboratorio de Valencia. Pero, afortunadamente, todo se fue al traste cuando se puso en marcha un operativo policial que provocó detenciones en toda España.
En septiembre, hubo otro gran golpe al narcotráfico con Marín como telón de fondo. Entonces, se requisaron 1.300 kilos de cocaína en una nave marinense, ubicada en el lugar de Coirados. La operación policial llevaba a cabo fue espectacular. Un vecino de la zona contaba al día siguiente con perplejidad cómo los agentes mandaban poner de rodillas a los supuestos narcos, les apuntaban y se los llevaban arrestados. La redada había tenido lugar a escasos metros del cuartel de la Guardia Civil de Marín y también en la zona de Estribela.
De ahí se pasó al alijo de noviembre del 2019, donde los narcos volvieron a intentar meter droga por el puerto de Marín con el mítico método del gancho ciego, es decir, camuflando la cocaína con productos legales. En esa ocasión, se encontraron 170 kilos del preciado polvo blanco entre alubias. Los narcos los habían colocado en unas bolsas encima de los sacos. Pero no lograron llegaron a su destino.
Entre plátanos
Pocos días después, en el mismo mes de noviembre del 2019, hubo otro alijo en el puerto marinense. Esta vez, los que involuntariamente hacían de camellos eran unos contenedores de plátanos. El alijo apareció en un buque que cubría la ruta comercial entre América y Europa. Como había sospechas de que podía haber droga en los contenedores, se hizo una inspección y, efectivamente, se aprehendieron 663 kilos de cocaína entre los frutos verdes. Una vez más, el gancho ciego había fracasado.
El calendario cambió de año, pero los narcos continúan la misma hoja de ruta y este último sábado volvieron a tratar de colar cocaína en el puerto marinense. Ahora, aparecieron 160 kilos. ¿Seguirán produciéndose alijos en la dársena marinense a este frenético ritmo? Fuentes autorizadas lo tenían claro ayer: «Alijos van a aparecer siempre, lo van a seguir intentando de forma continua. Eso hay que tenerlo claro y muy presente. Otra cosa es que se espacien más o menos, eso ya es difícil de predecir», indicaban.
El puerto de Marín mueve al año 2,4 millones de toneladas de mercancías legales. Resulta inviable registrar todos cuantos contenedores llegan. Pero sí se pone el ojo sobre muchos de ellos. ¿Por qué? Se abre un porcentaje significativo por diversas causas, desde la sospecha de que pueda contener droga al hecho de que la mercancía no se corresponda con la documentación que trae. O, simplemente, porque tiene que pasar también el Puesto de Inspección Fronteriza. A veces es fácil detectar droga, porque se nota hasta en el precinto. Otra, el sistema es sofisticado, como cuando le quitaron pulpa a unas piñas y las rellenaron con coca.