Ajenos a la vorágine consumista

ana barcala PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Un alto porcentaje de pequeños comerciantes se mantiene al margen del Black Friday por fidelidad con el consumidor de todo el año y para evitar pérdidas

29 nov 2019 . Actualizado a las 13:12 h.

Llamativos carteles que publicitan importantes descuentos, que en ocasiones superan el 50%, tratan de captar desde hace ya unos días la atención de los consumidores. Es el Black Friday, una fecha comercial que comenzó limitándose a un día y que se ha extendido ya a casi una semana de descuentos. Lo que al principio era una excepción de un único día en las cadenas de tecnología se ha prologado hasta llegar a peluquerías, restaurantes o gimnasios. Desde la Federación Provincial de Comercio calculan que más de la mitad de los establecimientos realiza alguna clase de descuento, ya sea auténtico o simplemente poniéndole un cartel de Black Friday a los productos de «outlet».

Las grandes cadenas competirán en esta jornada con descuentos suculentos para adelantar las compras navideñas y conseguir una facturación mayor. Gran parte del pequeño comercio de la ciudad se ha sumado también a esta tendencia, aunque con reducciones en los precios más modestas.

Y es que esta campaña de márketing americana ha llegado para quedarse, pero el comercio local alerta del daño que causa al pequeño establecimiento tener que bajar los precios empujados por una demanda de mercado reñida con la rentabilidad de los negocios. Y cada vez son más los que optan por mantenerse ajenos a la vorágine consumista y eludirán los descuentos puntuales en la jornada de hoy, algunos porque no les compensa y otros por convicción, ya que consideran absurdo entrar en una guerra de descuentos que para ellos se traduce en «perder dinero».