Una máscara para guerrear

Romay utiliza la protección del ex granate Goldar mientras diseñan una que se adapte a las facciones de su rostro para poder usar durante un mes


pontevedra / la voz

Romay ocultaba ayer en el entrenamiento su cara, pero no su garra. El próximo mes saltará al terreno de juego con el rostro oculto bajo una máscara para intentar apurar la recuperación del traumatismo nasal que sufrió en el partido del pasado domingo. Todavía no tiene la suya, la que se acople bien a las facciones de su cara. Como si de la máscara del zorro se tratase, la ortopedia trabaja con celeridad en el diseño de la que mejor se ajuste a su rostro. Mientras espera la protección, el mediocentro coruñés no se para, utiliza la de Goldar, un ex granate que hace un par de años se rompió la nariz y al igual que Romay tuvo que saltar al campo enmascarado. «Hasta que me suelde el hueso tendré que estar con ella, creo que en una semana más o menos empezará a fijarse y luego se soldará», explicaba ayer Romay, en función de lo que le comentó el equipo médico del club. Está dispuesto a lucir la máscara para seguir defendiendo la camiseta granate. «La de Goldar es una máscara muy buena, pero no se me adapta bien a la cara y me molesta, además me impide ver con claridad», explica el jugador, que este miércoles entrenó con ella pese a los inconvenientes que pudiese tener.

La máscara y el hinchazón de la cara es lo que le queda del golpe del pasado domingo. El dolor ya ha remitido, «en realidad nunca me dolió», puntualiza Romay. El aspecto de su cara no parece decir lo mismo. «Me di un golpe con otro chaval de frente, su cabeza chocó contra mi nariz, en el campo el doctor me la colocó como pudo, estaba en dos parte, pero con tal de acortar plazos lo que haga falta», comenta tras la sesión de la mañana. Reconoce que está todavía en un proceso de adaptación, pero «podré jugar sin problema». El técnico es más cauto a la hora de contar con él y reconoce que será el propio jugador quien vaya viendo cómo se encuentra.

Más dudas en la plantilla

Tras el fuerte golpe en la cara, Romay reconoce que «lo pasé mal, pero en cinco segundos la tenía colocada», confiesa. No se planteaba no defender la camiseta granate en el partido del próximo domingo contra el Ibiza, ya bastantes problemas tendrá Luismi para contar con buena parte de la plantilla. A las dudas de Romay se suma la baja de Nacho López, que está sometiéndose a pruebas después de sentir un fuerte dolor en los isquiotibiales derechos y trabaja con precaución. El técnico granate no cree que llegue al fin de semana. «Es el más preocupante», reconoce, mientras espera la respuesta del equipo médico sobre su evolución. Pero la lista de tocados aún no acaba. Adighibe todavía tienen molestias por su esguince de tobillo. «Javi López está mejorando y parte de la sesión ya la hizo con el grupo, mientras Mejía sigue cogiendo ritmo de entrenamiento», comenta Luismi, que a partir de hoy contará con el defensa marroquí Jaouad Erraji. Después de una semana concentrado con su selección estaba previsto que llegase a última hora de ayer a Pontevedra y pudiese estar esta mañana en Cerponzóns.

Romay quiere caerse a golpe de esfuerzo de esa lista de dudosos. Espera su máscara para seguir dando guerra en el campo. «Dentro de lo malo tuve suerte porque me hinchó, pero me encuentro bien», explicaba el jugador, que tendrá que estar con ella hasta en el gimnasio para evitar que cualquier golpe le trunque las expectativas que le da la máscara.

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