Un mal inicio del Granollers permitió adelantarse a los azules en el arranque
09 mar 2019 . Actualizado a las 23:38 h.Un mal comienzo del Granollers permitió al Teucro adelantarse en el marcador en los primeros quince minutos dando a los locales la posibilidad de creer que el resto del partido podía ser así, pero poco duró la alegría en la casa del pobre y la escalada de goles del rival llevó a los de Luis Montes a cometer errores de nerviosismo. La necesidad de que no se les escaparan los puntos no era suficiente para endurecer una defensa que se deshacía con el ataque de los catalanes.
Ni siquiera el acierto de Santana tapaba las aguas que se abrían en la línea defensiva. Demasiado barco para una tripulación menguada por las lesiones y a la que le falta bagaje para saber responder en momentos decisivos. A diez minutos del descanso la diferencia todavía era asumible para reconducir el partido. Con cuatro abajo al término de la primera parte, los de Luis Montes volvieron a la pista sabiendo lo que se jugaban. Mucho más centrados, lograron recortar la distancia a dos goles cuando quedaban 20 minutos para el final del partido. El espejismo de una defensa más sólida duró poco tiempo en las filas azules, que perdían los nervios en los contraataques que se iniciaban en las manos de un Santana, que pedía calma a los suyos, mientras se desesperaba al ver que no se sacaba rentabilidad a sus paradas.
Con 15-17 en el electrónico, el técnico catalán cogió la tarjeta para pedir tiempo muerto al ver que los azules se empezaban a acercar, pero deja ir la jugada al ver que el árbitro pita pasos y recuperan el balón subiendo el gol 18 al marcador visitante. El tanto rompió el partido y el ritmo ascendente. A partir de ese momento el nerviosismo y la falta de experiencia condenó un par de jugadas de Sergio Pérez. Solo Vicente Póveda y Cutura pusieron la templanza y un gol, demasiado dependiente de las mismos jugadores y siempre, desde las mismas posiciones.
El partido estaba entregado a la misma estrategia, el balón no circulaba hacia los extremos, que solo trabajaban en defensa. Luis Montes recurrió al último tiempo muerto cuando el marcador estaba cinco abajo. Ya poco había que hacer.
El guion es siempre el mismo, pero el rumbo urge cambiarlo para no perder el tren de la categoría. Todavía queda mucha liga, pero hace falta controlar las imprecisiones que hacen naufragar a un equipo, que salió de partida con cinco jugadores sin experiencia en Asobal. La próxima semana vuelven a jugar ante los suyos contra otros hueso de la categoría como es el Bidasoa Irún. Puntuar es una obligación.
Teucro: Santana, Davor Cutura (6), Carlos Gehrhardt (4), Guillermo Fisher (2), Ismael Bela (1), Domingo Mosquera y Sergio Pérez (3) -siete inicial-. Lloria, Vicente Póveda (7), Andrés Moyano, José Manuel Rial, Samu Gómez, Piovarvarczk, Diego Prada, Samu Pereiro, Alberto Garrido
Granollers: Guardia Tomás, García Diéguez, Martínez Bages (1), Mamadou Gassamma (1), Iván Popovic (2), Márquez (2), Robledo (7) -siete inicial-. Álvaro Ferrer, Pol Valera (1), Figueras (8), Pau Ferré, Oswaldo (3), Víctor Saez (2), Nil Guiteras, Sergi Franco, Rackocija (2)
Parciales cada cinco minutos: 2-1, 3-6, 6-7, 8-9, 8-10, 9-13 (descanso), 12-15,15-17, 17-21, 20-25, 23-26, 24-29 (final)
Árbitros: Sergio Rodríguez Estévez y Andrés Rosendo López
Incidencias: Algo menos de 800 espectadores en el Pabellón