Ocurrió en 2007
21 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Tal día como hoy, en el año 2007, La Voz de Galicia se hacía eco de la condena impuesta a un militar, un cabo primero pontevedrés adscrito al vallisoletano Regimiento de Caballería Ligero Acorazado. Al hombre en cuestión se le imponían seis meses de prisión a raíz de una imprudencia suya; por encender un pitillo había causado un incendio dentro de un acorazado, resultando heridos tres de sus compañeros.
El incidente se había registrado en el año 2003. Todo empezó con una deflagración en el interior de un vehículo de exploración de caballería. El tribunal consideró probado que la explosión se produjo como consecuencia de que el militar había estado fumando, algo prohibido. Además, se le acusaba de «haber manipulado los sensores de humo para evitar que se activasen». Por si fuese poco, el tribunal indicaba que había depositado en el vehículo pólvora sobrante de un ejercicio de tiro. La colilla y la pólvora entraron en contacto... y todo explotó.