Los militares del batallón del cuartel general de la Brilat ultima su formación de cara al ejercicio en los montes de Gales
10 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.«Tienen que cubrir más de cincuenta kilómetros a pie portando treinta kilos de material sobre el terreno más implacable de Gales en menos de 48 horas». Bienvenidos, a la Cambrian Patrol, considerada como una de las prueba militares más duras y exigentes, y en la que, en apenas unos días, participará una patrulla del cuartel general de la Brilat.
En concreto, el equipo que se desplazará hasta los montes Cámbricos es la patrulla del cuartel general de la brigada pontevedresa que se alzó triunfador del último concurso de patrullas a lo largo del Camino de Santiago entre Tui y la capital gallega. Sin embargo, las condiciones que se van a encontrar en Gales serán muy diferentes, ya no solo porque, meteorológicamente, no es lo mismo competir en primavera que hacerlo en pleno otoño.
Y es que, aunque la distancia es inferior a la Tui-Santiago, en la Cambrian Patrol se encontrarán con un terreno eminentemente montañoso en el que sucederán una serie de pruebas. Pero a diferencia de la que organiza la Brilat, en Gales tendrán que superar escenarios realistas que, a menudo, implican que las patrullas tengan que atravesar territorio enemigo e interactuar con civiles o grupos de milicias, algunos amistosos y otros no tanto.
El mensaje que mandan desde el Ejército británico es claro, a la par de contundente: «Todos los participantes deben estar preparados mental y físicamente para el reto que se avecina». A fin de cuentas, no es extraño que los militares tenga que sortear, ya sea descendiendo o escalando, desniveles de hasta mil metros.
De igual modo, tendrán que demostrar sus dotes de orientación en montaña; su capacidad a la hora de dar primeros auxilios a unas víctimas para, acto seguido, evacuarlas; su destreza a la hora de realizar un reconocimiento de aeronaves, vehículos y equipos; así como atravesar de forma táctica un río, entre otras pruebas.