Bailando con toros

Tanto el BNG, en el gobierno local, como el resto de los grupos municipales reiteraron en el último pleno incoherencias con relación a las corridas taurinas


Un nuevo debate sobre la más que presunta subvención municipal a los toros ha reavivado un paisaje de incoherencia y pragmatismo en la política local.

Fue en el pleno del lunes pasado. Solo unas horas antes había muerto Iván Fandiño, torero con ascendente gallego, corneado en una plaza del sur de Francia, y el pleno municipal rechazó la moción de Marea para anular el contrato que el gobierno local viste de «alquiler» por disponer de la plaza pontevedresa. Para Marea, el contrato es en realidad una subvención encubierta, que permite sufragar el cartel de Peregrina 2017 en el que el diestro con ascendente coruñés ya no podrá estar, abortando la idea que tenían los empresarios de la plaza, conscientes del éxito acreditado en años anteriores por el diestro muerto en Aire-sur-l’Adour.

Lo vivido esta semana en el ayuntamiento pontevedrés podría titularse «Bailando con toros», si me aceptan el símil con el título de aquella película de Kevin Costner (Bailando con lobos) aunque las tramas difieran. Ninguno de los cinco grupos políticos representados en la Corporación de Pontevedra puede presumir de coherencia. Pero la consecuencia final de la suma de incongruencias que han protagonizado depara el mejor resultado posible para la ciudad y las fiestas de verano: los toros continuarán y seguirán siendo un reclamo mayúsculo para visitar y gastar en Pontevedra.

Miedo a quemarse

Después de 18 años de alcaldías de Miguel Anxo Fernández Lores con gobiernos municipales encabezados por el BNG… ¿alguien aún se cree que el Bloque quiera sinceramente cargarse los toros en Pontevedra? Ni hablar. No quiso ni quiere comerse semejante marrón. Saben de la enorme impopularidad que les generaría una decisión tal. Por tanto han recreado y perfeccionado un discurso justificativo.

Aprendieron desde el primer mandato que los espectáculos taurinos -por mucho que rechinen el gusto de una parte de la población- son un gancho de primerísimo orden para venir a Pontevedra en verano. Por eso el BNG se ha inventado un convenio con la empresa de los hermanos Lozano que maquilla la antigua subvención municipal con una coartada frágil. Este año serán 38.000 euros a cambio de la ocupación del coso de San Roque durante la Feira Franca para la celebración de los espectáculos de justas medievales que se recrean con tanto éxito de público. Pero… ¿38.000 euros por eso? ¡Demasiado bien pagado!

Marea se marea

Tanto Marea Pontevedra, los restantes grupos municipales como la mayoría de la opinión pública sabemos que el Bloque lleva años haciendo contorsionismo político para sobrellevar su contradicción. .Sin embargo el discurso de Marea que apuntaba a la línea de flotación del gobierno de Lores con el propósito de declarar la ciudad antitaurina, resultó más pinchado que nunca. Más que en las dos ocasiones anteriores en las que ha intentando evitar que se sufraguen con fondos públicos parte del presupuesto de las corridas de las fiestas de la Peregrina.

Luis Rey y Carmen Moreira (concejales de Marea) estaban en jaque mate desde que en diciembre pasado permitieron con sus abstenciones aprobar el presupuesto municipal de 2017 que Lores y su gabinete tenían atragantado. Entre las partidas ya se contemplaba la subvención para los toros. Pero entonces, las órdenes de Luis Villares y la «estrategia de país» pensando en Santiago, Ferrol y Coruña, importó mucho más. Si Marea quiere resultar creíble tendrá que afinar discurso y estrategia. Lo contrario ya resulta un soniquete aburrido.

PSOE y Ciudadanos sostienen en Pontevedra un discurso muy contradictorio con sus respectivas posiciones y decisiones en los gobiernos coaligados que unos y otros participan en otras comunidades. Es más fácil pronunciarse en Galicia contra la vigencia de los toros que hacerlo en Sevilla o Badajoz donde semejante argumento puede corroer sus resultados electorales como si fuera arsénico.

Los socialistas gallegos llevan años reinventándose en este asunto. En Pontevedra cuando estaban y eran socios de gobierno, iban a los toros; asistían al palco y votaban a favor de la subvención municipal, camuflada bajo el contrato de alquiler con la empresa de los Lozano. El reciente cambio de estrategia imputable a Carmela Silva y su pacto con el BNG en Diputación desde 2015 les ha escorado. Pero luego asisten a la pirueta de César Mosquera quien vota a favor en el Concello lo que reprueba en el Pazo Provincial.

Ciudadanos y el PP

En cuanto a Ciudadanos… ¿qué decir? Los de Rivera son polimórficos. Son capaces de pronunciarse contra los toros en el Ayuntamiento de Córdoba; a favor en la Diputación de esa misma provincia y abstenerse junto al PSOE en el Congreso de la Nación para mantener las subvenciones a estos espectáculos, cortando el paso a una iniciativa de ERC, Podemos y otros.

En este sentido el PP mantiene el discurso más coherente (manifiestamente protaurino) aunque le suponga la mayúscula contradicción de tener que salir en auxilio del gobierno municipal, una vez más, votando al alimón con el BNG para mantener subvención y espectáculos. Es la tercera vez en lo que va de mandato en que Jacobo Moreira y los suyos le dan aire a Fernández Lores evitando hacer sangre... aunque incurran en la ilógica más imaginable para quienes hacen oposición.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos
Comentarios

Bailando con toros