Las bicicletas también salieron ayer de forma masiva a la calle en Cambados, aunque por motivos más lúdicos que en Pontevedra. La villa del albariño ha conseguido hacer de su Festa da Bicicleta una de las más multitudinarias de cuantas se celebran en la provincia. La vigésimo quinta edición reunió a mil doscientos participantes -en sus mejores tiempos llegó a convocar a dos mil-, que tomaron la salida de la plaza de Fefiñáns para abordar un circuito de once kilómetros.
Se trata de una marcha sin carácter competitivo que nació para promover este medio de transporte entre la población, con el fin de incentivar la vida sana y las ventajas de conseguir pueblos y ciudades cada vez más libres de coches. Otra lección de la Festa da Bicicleta es que es necesario conducir con seguridad, de modo que ayer nadie tomó la línea de salida sin su correspondiente casco.
El mosaico que se conformó sobre las dos ruedas era de lo más variado; personas de todas las edades, solos y en grupos, y con las bicis tuneadas a gusto de cada cual formaron un pelotón que cubrió el recorrido más ágilmente que en anteriores ediciones. No faltó el aliciente de los regalos. Se sortearon ocho bicicletas, compradas por el Concello y la Diputación, y hubo premio, también, para el ciclista más joven y el más veterano
Ciclistas de 3 a 74 años
Xurxo, de tres años y once meses de edad, logró completar todo el recorrido, y sin ruedines, y el vecino de la parroquia de Oubiña, Vicente Gómez, hizo lo propio a sus 74 años de edad. La familia más numerosa que participó en la marcha estaba compuesta por quince miembros y no faltó tampoco la mención para la bicicleta más original, este año una clásica de cartero. La prueba transcurrió sin caídas ni ninguna otra incidencia y contó con el clima como gran aliado.