Las unidades se procesan y congelan y todos los datos constan en el Redmo

c. b. PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Las células madre del cordón umbilical, a diferencia de las de la médula ósea, se pueden emplear con éxito aunque donador y receptor no sean totalmente compatibles. Esta circunstancia, apuntan desde la Axencia Galega, amplió de forma notable el número de pacientes que pueden beneficiarse de un trasplante. Pero, ¿cómo es el proceso de extracción?

La donación no supone ningún riesgo para la madre ni para el bebé. El procedimiento de extracción es sencillo. La sangre se recoge tras el nacimiento del niño, después de la sección del cordón umbilical con una simple punción. Se realiza antes de la expulsión de la placenta y la operación corre a cargo del propio personal del servicio. El cordón se desinfecta y se canaliza uno de sus vasos, dejando caer la sangre, por gravedad, a la bolsa de recogida. Lo primero siempre es la seguridad del niño y la madre, y este proceso no debe alterar ni interferir en el parto. Además de la sangre, se secciona un fragmento de cordón de unos dos centímetros de longitud, que se deposita en un envase. Esta muestra de tejido servirá para el estudio posterior.

Las donaciones son después procesadas para extraer las células madre que, posteriormente, son criopreservadas, esto es, congeladas. Se mantienen en esas condiciones por tiempo indefinido, estando disponibles para trasplante. Los datos de todas las unidades almacenadas en España están recogidos en el Redmo, el registro creado en 1991.