«Co compost, as árbores medran coma chispas»

PONTEVEDRA

En el tema del compostaje, Lores predica con el ejemplo, y no es una simple pose. El alcalde, que reside en una vivienda unifamiliar en la parroquia de Marcón, tiene un compostero individual desde hace unos cuatro años, y afirma estar «encantando». Aficionado como es a cuidar el jardín y a cultivar frutas, verduras y hortalizas, Fernández Lores explica gráficamente que el compost que produce con los restos orgánicos que generan en la vivienda «fai medrar as árbores coma chispas». Y eso que, admite, no es compost de calidad porque le falta estructurante «e non fermenta ben».

El alcalde explica que el proceso es «do máis simple: vas botando os restos pola porta superior do composteiro, e cando o necesitas abres unhas baldas que hai na parte baixa e o vas sacando. Nestes anos nunca esgotei o compost pero tampouco fun quen de encher completamente o composteiro. Vaise utilizando constantemente».

Antes de disponer de este sistema, el alcalde empleaba directamente los restos de comida, sin pasar por el proceso de compostaje, en la finca. «Pero ao ter cans aquelo era unha desfeita», admite. Ahora, en su casa se recicla absolutamente todo. Los restos orgánicos van al compostero que está en el exterior. Y el papel y cartón, el vidrio y los envases de metal, bricks, plásticos y latas, los va acumulando en cubos específicos. «Os sábados os meto no coche e os levo ata unha illa de reciclaxe». Asegura que desde que hacen compost con los restos orgánicos, «o peso da bolsa de lixo baixou espectacularmente. Seguramente nun 70 %».

Fernández Lores afirma que no hace nada especial ni nada «que non fagan outros moitos veciños do rural». El reto es generalizar ese sistema, y el alcalde lo ve factible. Incluso, afirma, entre los «urbanitas» que se han ido a vivir al campo en los últimos años. «A xente do rural reciclou toda a vida os restos da comida para os animais. E para eses ?urbanitas?, todo o que sexa ecolóxico, natural e sostible, é benvido. Estou seguro de que o sistema vai funcionar. Na miña casa funciona».

Desde hace cuatro años tiene un compostero individual en su casa de Marcón