Hace más de 15 años que en nuestro centro, el Carlos Oroza, se ofrece la posibilidad de hacer programas de prácticas en el extranjero. Y el balance de las diferentes experiencias vividas a lo largo de estos años por nuestro alumnado es muy positivo, resultando para todos «una experiencia para la vida».
Está claro que profesionalmente estas prácticas han permitido al alumnado conocer y experimentar de primera mano los mercados laborales de diferentes países en el sector de la hostelería y el turismo, aprender cómo se trabaja, conseguir experiencia, enriquecer sus currículos y poner en práctica todos los conocimientos adquiridos durante sus estudios en el ciclo formativo. Pero a esta experiencia profesional hay que añadirle que trasladarse a vivir a otro país y dejar de vivir al amparo directo de la familia o del centro de estudios, ha sido para nuestro alumnado una manera de madurar, ganar confianza, soltura y enriquecerse a nivel personal.
Las dudas del alumnado son muchas antes de embarcarse en unas prácticas de este tipo: dónde viviré, cómo será mi tutor o tutora, cómo me acogerán los compañeros de empresa, me adaptaré al clima o a la comida, y, por encima de todo? ¿me llegará el dinero?
Hemos vivido desde el centro las angustias de los primeros días en destino, el regreso anticipado de algún participante que no pudo superar esas angustias (solo dos casos en 15 años), pero sobre todo hemos vivido la satisfacción que siente el alumnado cuando nos cuenta su experiencia a su regreso: las amistades que han hecho, cómo superaron las dificultades, cómo se fueron soltando con el idioma y lo fueron mejorando, los lugares que han conocido en su tiempo libre, el entusiasmo con el que nos cuentan cómo hacían en su empresa tal o cual técnica?y cómo todos consideran que ha sido una experiencia inolvidable.
Aprovechando estas vivencias, traemos cada año al centro a alguno de estos alumnos para que comparta con los potenciales alumnos Erasmus cómo ha ido todo, qué han sentido, qué consejos pueden dar para mejorar su estancia en cada lugar, y así vamos alimentando con promociones de alumnado del CIFP Carlos Oroza, curso tras curso, esta bonita historia que hace buena la frase de que «viajar te hace salir de tu zona de confort para abrir tu mente».