La Guardia Civil ha tomado declaración al hermano del propietario del can
20 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.La Guardia Civil del puesto de Cuntis ha abierto una investigación para esclarecer la muerte presumiblemente a martillazos de Lara, una spaniel bretón de apenas año y medio de vida cuyo cadáver fue localizado por su propietario el pasado 10 de diciembre en su finca de Moraña. Según trascendió ayer, por dependencias policiales ya ha pasado, entre otros, un hermano del denunciante, a quien se le ha tomado declaración en relación con estos hechos.
Y es que, según consta en la denuncia que ha dado pie a estas diligencias, sobre las tres y media de la madrugada de aquel miércoles o del martes anterior, un testigo que prefiere permanecer en el anonimato «por miedo a represalias» habría visto salir a esta persona de la finca con un martillo. Manuel Remiseiro Gamallo añade, en este sentido, que media hora más tarde había sido visto, de nuevo, «en un bar de Moraña con otro individuo».
Las fuentes consultadas precisaron que, por el momento, la Guardia Civil solo contaría con meros indicios que carecerían de la relevancia o la fuerza para incriminar a estas personas. Añadieron que, en cualquier caso, las pesquisas continúan, por lo que no se descartan nuevos interrogatorios. A este respecto, una de las personas que podría ser llamada como testigo es un tercer hermano que, según indicó Manuel Remiseiro, habría escuchado decir al que está bajo sospecha que «iba a romper todo en la finca».
Este morañés con domicilio en Pontevedra reconoció ante la Guardia Civil que las malas relaciones con su hermano tienen su origen en «discrepancias en temas de herencia», al tiempo que confirmó que la finca donde se encontraba la perra se la había comprado al resto de sus allegados. Asimismo, precisó que a la pérdida de su mascota, habría que sumar los cerca de cinco mil euros en los que tasó los daños causados en los galpones y el valor de las aves -loros, faisanes, patos y palomas- que escaparon por las uralitas rotas del tejado.
Manuel Remiseiro precisó ayer que en los últimos días se habrían producido nuevos desperfectos en sus propiedades de Moraña. Aludió a que, días atrás, pudo comprobar cómo algunas de las uralitas que había colocado para sustituir a las dañadas presentaban daños provocados, a su juicio, por el lanzamiento de piedras u objetos similares.