Precintan parte de las plazas de A Leña y A Verdura tras ceder el interior de un edificio
PONTEVEDRA
El derrumbe ha obligado a apuntalar el inmueble y a colocar un vallado de unos seis metros de alto para evitar cascotes
24 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Faltaban apenas catorce minutos cuando las centralitas de la Policía Local y los Bombeiros de Pontevedra recibieron el aviso. Acababa de escucharse un fuerte estruendo procedente del interior de un inmueble abandonado que da a las plazas de A Leña y A Verdura, y al que siguió una importante nube de polvo. De inmediato, los servicios de emergencias se desplazaron hasta este punto del casco histórico capitalino y comprobaron que había cedido la estructura interna del edificio, así como se verificó que era preciso apuntalarlo.
Posteriormente, los técnicos municipales llevaron a cabo una inspección concluyendo que se había producido «o afundimento parcial da cuberta e do primeiro piso do inmoble». Al tiempo, confirmaron el mal estado en el que se encuentra el inmueble, circunstancia que «provocou o afundimento».
Bajo la supervisión de la concejala Carme da Silva (BNG), al tiempo que se acordó apuntalar la fachada orientada hacia la plaza de A Verdura ?«está abombada»?, se dio aviso a la constructora Ediserpo. Se trata, según precisaron fuentes municipales, de una firma «especializada na rehabilitación de interiores».
Para garantizar en la medida de lo posible que no se produzcan nuevos derrumbes, se han previsto una serie de actuaciones, entre las que se encuentra la instalación de una viga metálica transversal que recorra las cornisas y que estará sujeta al suelo mediante otras piezas similares.
Además, se colocará un vallado de entre cinco y seis metros de altura que busca evitar que se produzcan caídas de cascotes a las zonas no precintadas de la plaza. Desde el Concello insistieron en que, para salvaguardar la integridad física de los peatones, se ha acordonado A Verdura hasta «os bancos situados na metade da praza».
En cuanto a A Leña, si bien se precintó la fachada del inmueble, se apuntó que esta, en principio, «non se atopa comprometida polo derrube». Matizaron que todos los veladores situados en esa zona de soportales «foron retirados e resituados en distintos puntos das prazas para tratar de prexudicar o menos posible aos negocios hostaleiros».
Por el momento, se desconoce el tiempo que el edificio permanecerá apuntalado, toda vez que estos trabajos se extendieron a lo largo de la tarde de ayer. En principio, solo se han registrado daños materiales en el inmueble, aunque inicialmente se temió que pudiese haber algún indigente ocupando la propiedad.