El edil socialista Agustín Fernández cumple su amenaza y lleva el sobrecoste del estadio a la justicia para que se investigue a Louzán
04 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El sobrecoste del estadio de Pasarón está ya oficialmente judicializado. El edil de Deportes del Concello de Pontevedra ha cumplido con su amenaza de llevar el asunto ante la justicia antes de las europeas y esta misma semana ha entregado a la Fiscalía los hechos para que los investigue. La denuncia se presentó el pasado miércoles, va firmada por el propio concejal y dirigida contra Rafael Louzán, el presidente de la Diputación. Pero no es el único que Fernández ha puesto en su diana. También «los posibles colaboradores que hayan podido contribuir a las supuestas irregularidades en la adjudicación y gestión de las obras».
En una fecha más que simbólica entró el escrito en Fiscalía. Porque la presentación de la denuncia, que ahora deberá valorar el fiscal, se produjo el 30 de abril, justo cuando se cumple un mes de la aceptación «tácita» del traspaso del estadio por parte del Ayuntamiento. Y otra coincidencia en el tiempo: la Diputación adjudicó también esta semana el proyecto para la ronda Este de la ciudad, una obra que iba ligada a que el Concello de Pontevedra se hiciese cargo del estadio.
Así las cosas, el paso judicial dado por el concejal de Deportes contribuirá a enrarecer las relaciones con sus socios nacionalistas, indulgentes con el sobrecoste del estadio y poco propensos a darle aire a las pretensiones de Fernández de mantener viva la polémica por el coste final del estadio.
«Contra Louzán y posibles colaboradores», explican fuentes socialistas. Ahora depende de cómo interprete los datos el fiscal. Porque la denuncia se limita a una enumeración de los hechos que llevaron a que un estadio adjudicado en menos de ocho millones de euros acabase costando más del doble a las arcas públicas. Agustín Fernández pide que se investigue a «quienes hayan podido contribuir a la supuesta irregularidad en la adjudicación y gestión de las obras».
Y en este último punto el que ha despertado las alarmas. Las obras del estadio fueron controladas por una comisión integrada tanto por políticos de la Diputación como del Concello de Pontevedra. Y desde la Diputación ya lanzaron un aviso a navegantes cuando Fernández denunció «un pacto BNG-PP para realizar obras, no que Louzán lles esixe que no tema de Pasarón se posicionen dun determinado xeito». En la comisión de seguimiento de las obras estuvo el entonces edil socialista Chano Esperón.
Pero Fernández no se ha arredrado y reclama al fiscal que repase por qué mientras el expediente administrativo facilitado por la Diputación al grupo socialista refleja un gasto de 15,8 millones en una obra que se había adjudicado en 7,2, la liquidación del presupuesto provincial del 2013 eleva la cifra final hasta los 17,9 millones. A finales del 2013 se habían pagado ya casi 16,9 millones, por lo que quedaría aún por pagar algo más de un millón. Las cuentas no le salen al edil socialista.
De momento, Agustín Fernández revitaliza políticamente un caso que escuece tanto al PP como al BNG, gana visibilidad en su acción como concejal y cumple con su propio anuncio de que el asunto era considerado por el PSOE suficientemente grave como para judicializarlo. Sobre todo después de amagar con zanjar en falso el asunto el pasado marzo limitándose a pedir la dimisión de Louzán.
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