Alguien pinchó dos ruedas del vehículo con base en Bueu mientras el equipo sanitario paraba para comer
30 dic 2013 . Actualizado a las 06:50 h.La huelga indefinida de la plantilla de Transportes Sanitarios Pontevedra Norte (Transa) se recrudece. Si el pasado sábado aparecía con dos ruedas pinchadas la ambulancia de Marín, ayer fue el vehículo que presta servicio en Bueu el que sufrió idéntico sabotaje.
El suceso ocurrió mientras el equipo sanitario paraba para comer. Durante toda la mañana el servicio funcionó con normalidad, y a mediodía la ambulancia quedó momentáneamente aparcada en el puerto de Bueu. Cuando sus ocupantes volvieron para retomar la actividad en la jornada de tarde se encontraron con dos ruedas pinchadas.
Desde el comité de empresa se condenó a primera hora de la tarde el acto de sabotaje. «No podemos defender ni compartir este tipo de acciones -indicó un portavoz de los trabajadores, José Luis Lago-, aunque sí reconocemos que los ánimos entre la plantilla están muy crispados por la falta de diálogo por parte de la empresa. Son ya muchos días deparo sin que esto avance». La huelga, que dura ya veinte días, está aparentemente en un punto muerto. Los trabajadores han solicitado la mediación del director general del 061, pero el contacto no se producirá hasta después de Reyes, lo que añadirá prácticamente otros diez días al conflicto laboral.
El paro se inició cuando la dirección de la empresa decidió incumplir el laudo arbitral y no anular los 17 expedientes disciplinarios abiertos a otros tantos conductores.