Los espumosos elaborados por Rías Baixas pasaron ayer la prueba del público y triunfaron en una jornada de catas celebrada en Cambados
09 dic 2013 . Actualizado a las 14:25 h.Hasta hace poco, las burbujas hablaban francés y catalán. Pero gracias al empeño de cinco bodegas de Rías Baixas, ya se puede brindar también en gallego. Ayer se presentaron en el salón José Peña (Cambados) los siete vinos espumosos con los que se puede revestir el chinchín navideño con esos sabores afrutados que caracterizan al albariño. La jornada fue todo un éxito. «Con que unha persoa que non coñecía estes viños saia de aquí coñecéndoos, xa podemos dicir que pagou a pena», sentenciaba, satisfecho, el alcalde de Cambados.
Y es cierto que hubo quienes descubrieron en la sala de José Peña una nueva variedad de espumosos. «Non é champán nin é cava, é algo noso», dijo el representante de Eidosela. Esta bodega, junto con As Laxas, Mar de Frades, Pablo Padín y Coto Redondo, forman el grupo de pioneros que ha decidido abrir nuevas puertas para Rías Baixas.
El viaje acaba de empezar. Pero a estas alturas está ya lleno de promesas. En el mercado, estos espumosos que lo mismo valen para tomarse de aperitivo, para acompañar «unha comida enteira», para brindar o para hacer un combinado nocturno, están teniendo una magnífica acogida. La producción, de momento, no es demasiado grande, pero irá creciendo. «Este producto tiene cada vez más aceptación. Lo están pidiendo hasta de Cataluña», explicaba el representante de Coto Redondo.
Las bodegas se mostraron encantadas con el devenir de la jornada celebrada ayer en el salón de Peña. Y los asistentes, también. El metre del Parador de Cambados, Antonio García, se deshizo en halagos con unos vinos que «están teniendo mucho éxito porque la calidad es muy buena». «Esto aún acaba de empezar, creo que estos vinos van a abrirnos muchas puertas», decía otro de los restauradores presentes en la sala.
Pero la cata de ayer no estaba dirigida, únicamente, a profesionales del paladar. Unos visitantes de Ponferrada también probaron las burbujas de albariño, y quisieron dejar constancia de su «enhorabuena a todas las bodegas que han presentado sus espumosos». A su alrededor, vecinos de la comarca apreciaban también los vinos y aprendían un poco más sobre ellos. Serán, sin duda, sus mejores embajadores.