Kit básico antifrío para sintecho

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

El Concello facilita material de abrigo para que las oenegés repartan entre las personas sin hogar que viven en las calles de la ciudad

20 nov 2013 . Actualizado a las 13:13 h.

Todavía no se ha activado el protocolo de frío que el Concello contempla para atender a las personas sin hogar en casos de adverso meteorológico. Pero todo está preparado por si en algún momento de los próximos días se llegase a activar esa alerta.

El Concello hizo acopio a principios de año de diverso material de abrigo, entre sacos de dormir, calcetines, camisetas interiores, guantes y vasos térmicos, destinado a cubrir las necesidades de las oenegés que atienden a las personas que duermen en las calles. De la última ola de frío que se registró en el mes de febrero todavía sobró diverso equipamiento, que las entidades que forman parte de Redeaxuda podrán solicitar en caso de que lo precisen.

La concejala de Benestar Social, Carmen Fouces, indicó que las asociaciones todavía tienen fondos sobrantes de aquella entrega de principios de año, «pero en cuanto o necesiten, poden pedilo». «E se temos que comprar máis, compraremos máis, se non imos tirando con eso para os primeiros días», agregó.

Mientras tanto, las oenegés ya han empezado a repartir material a sus usuarios con los fondos de que disponen. Es el caso por ejemplo de la Asociación San Vicente de Paúl, que desde el albergue Calor y Café ya ha repartido mantas, «que nos donó una particular». En el caso de Cáritas, la entidad ya adquirió también una treintena de sacos para distribuir entre los sintecho, y el reparto de mantas, donadas y compradas, para las personas que duermen en la calle es continuo desde la sede de Joaquín Costa. «Hay que tener en cuenta que a las personas que vienen al albergue -señala María Jesús Prieto- les damos siempre una muda limpia». El reparto de calcetines y ropa interior también es continuo, «y tenemos que reponerlos cada dos meses. «Cuando hay una ola de frío, el Concello nos pregunta qué necesitamos, pero nosotros tenemos que prever y tener siempre, porque la gente llama a la puerta», agrega.