Las lluvias de la semana pasada provocaron la rotura de la uva
08 oct 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Las fuertes lluvias que cayeron la semana pasada han deparado preocupantes consecuencias para la cosecha que en estos momentos está recogiendo Rías Baixas. El agua provocó la rotura de la uva y, con ello, la aparición de la Botrytis. El sector apura ahora la vendimia para evitar que esta enfermedad ocasione daños significativos a una producción que, el pasado domingo, se situó ya entorno a los 18,5 millones de kilos de uva, según los datos facilitados por el consello regulador.
Fue el pasado sábado cuando la subzona de O Salnés se sumergió de lleno en la recogida de la uva. Hasta entonces, la lluvia había impedido al sector poner en marcha la maquinaria de vendimia. El agua que cayó entonces está trayendo sus primeras consecuencias a la cosecha. Por un lado, permitirá incrementar ligeramente los rendimientos, pues la uva ha aumentado su tamaño. Pero, por otro, ha supuesto la aparición de las primeras plagas en una producción que estaba en un perfecto estado sanitario.
La Botrytis obligará al sector a apurar la recogida, para evitar que la plaga siga extendiéndose. De hecho, ya se calcula que la producción final será menor de lo previsto inicialmente, pues los racimos afectados quedarán sin vendimiar. Durante este fin de semana, la denominación recogió algo más de nueve millones de kilos, lo que significa que más de la mitad de la cosecha está ya en las bodegas.
El sector apura la recogida de uva para evitar problemas con esta plaga