Los pontevedreses han protagonizado media docena de golpes juntos
14 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Solo un juez ha separado a una pareja que en los últimos tiempos se había convertido en una suerte de quebradero de cabeza para la policía. El ingreso en prisión provisional de Alejandro Portas Cancelas, El Ilustrísimo, ha roto el tándem que formaba con su paisano José Luis Domínguez Maquieira, a quien ya se le conoce en medios policiales como El Excelentísimo dada los lazos de amistad que mantiene con el primero.
Se sospecha que ambos habrían protagonizado en las últimas semanas media docena de golpes, aunque no se descarta que esta cifra sea sensiblemente superior. De hecho, su último arresto antes de que Portas Cancela fuese conducido a una celda de A Lama evidenció la puesta en escena habitual de estos jóvenes: ambos accedieron al interior de un negocio, en este caso, de una peluquería y, mientras uno vigilaba, su compinche arrampló con todo lo que se le puso por delante.
En este caso, sustrajeron 49,5 euros de la caja registradora, una cartera que contenía documentación y diez euros, y un teléfono móvil valorado en 649 euros. Este suceso tuvo lugar el pasado 2 de septiembre, pero no fue hasta este martes que se produjeron las detenciones.
Lo cierto es que ambos han compartido correrías, pero también detenciones. Juntos se sospecha que desvalijaron coches, accedieron por la fuerza a un conservatorio de música y a la facultad de Bellas Artes, sustrajeron móviles y dinero al descuido en negocios de distinta índole...
Incluso, la policía de Vigo cree que estaban celebrando el cumpleaños de Domínguez Maquieira cuando, presuntamente, decidieron asaltar un quiosco de la playa de Samil.
En cualquier caso, y a pesar de todos estos antecedentes, hasta ahora habían conseguido esquivar el fantasma de la cárcel. Hasta este jueves. Tras 33 detenciones previas y otras tantas puestas en libertad con cargos solo en el ámbito de la Policía Nacional de Pontevedra, la juez del Juzgado de Instrucción número uno decretó, a instancia del fiscal, el traslado de Portas Cancela a la cárcel de A Lama. De este modo, no solo se evita que siga delinquiendo, sino que se garantiza la asistencia del joven a los distintos juicios que tiene pendientes.
En este punto, un representante del ministerio público recordaba estos días como, en los últimos meses, ha tenido que redactar cuatro o cinco escritos de acusación referidos al pontevedrés. Su corta edad -cumplirá 19 años dentro de unos días- no le ha impedido que ya se el empiece a señalar como un viejo conocido de las fuerzas policiales y de las autoridades judiciales y fiscales.
Son muchos los que sostienen que, sobre todo en el caso de El Ilustrísimo, padecen una suerte de incontinencia delictiva. A modo de ejemplo suelen aludir a dos situaciones que reflejan el carácter de estos jóvenes. A principios de agosto supuestamente participaron, juntos o por separado, en cuatro robos que se sucedieron en apenas veinticuatro horas y en los que apenas consiguieron réditos económicos, mientras que, a mediados de mes, ambos fueron arrestados por robos en coches veinticuatro horas de que le hubieran roto la cabeza a El Ilustrísimo por una deuda.
CRónica delincuentes habituales
Fueron precisas 33 detenciones para que Portas Cancela acabara en prisión