El usar y tirar da paso a la prudencia

Luis Lamas PRESIDENTE DE SOGAMA

PONTEVEDRA

La caída de la producción de residuos constituye una consecuencia más de la crisis, pero no necesariamente negativa. La «incultura» de usar y tirar que nos ha dominado hasta el momento ha dejado paso, en el marco de las nuevas circunstancias, a un consumo más prudente liderado por un mayor aprovechamiento de los productos que adquirimos, una práctica que nunca deberíamos haber abandonado, pero que todavía resulta insuficiente.

Recordemos que seguimos arrojando a la basura un tercio de la comida que compramos; una conducta totalmente reprochable a nivel económico, pero todavía más insultante desde la perspectiva ética y moral en los tiempos que nos movemos.

El derroche, antes o después, siempre pasa factura, y no solo desde la dimensión económica y social, sino también desde la ecológica. Porque los residuos constituyen la mayor amenaza medioambiental a la que debemos hacer frente y su correcto tratamiento exige la asunción de unos costes que, a la postre, todos debemos sufragar como productores de los mismos. Se trata de un ejercicio de responsabilidad. Asumámosla. Trabajemos a favor de la prevención y la reducción, a favor de la reutilización y, por supuesto, a favor del reciclaje. Solo así garantizaremos una gestión sostenible de los desechos que, además de ser más respetuosa con el medio ambiente, será también más ventajosa para las arcas locales y nuestros bolsillos, facilitando que Sogama cumpla mejor con su cometido: tratar, única y exclusivamente, la fracción de residuos que, por sus características, no se puede reutilizar ni reciclar.

Debemos encarar el futuro con optimismo, aprendiendo de nuestros errores y aprovechando, en positivo, la oportunidad que nos brinda la crisis para la modificación de nuestros hábitos de conducta, manteniéndolos en el tiempo una vez superada. Nuestros hijos lo agradecerán.