Los proyectos de crematorios encienden el debate político

Serxio Barral Álvarez
Serxio barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

Los tres grupos son incapaces de hacer frente común con los vecinos

31 oct 2012 . Actualizado a las 07:01 h.

Una oportunidad perdida. Solo así puede calificarse el estéril debate político que se vivió ayer en el pleno al hilo de la polémica sobre la instalación de crematorios en la ciudad. Los tres grupos políticos se mostraron absolutamente incapaces no ya de acordar una postura unánime sobre este asunto, sino de hacer frente común con el creciente movimiento vecinal de rechazo en A Parda, en Mourente o en el centro histórico.

Quien más vinculación tiene con el asunto, el concejal de Urbanismo, Antón Louro (PSOE), se dedicó exclusivamente a echar balones fuera, a afirmar que el Concello será «escrupuloso có procedemento e a tramitación» y a responsabilizar a la Xunta de Galicia de la concesión de autorizaciones para la instalación de crematorios. Llegó a afirmar que en este asunto «o Concello limítase a tramitar, e a Xunta é quen resolve o expediente».

Una afirmación y una actitud que rechazó por completo el PP, cuyo portavoz, Jacobo Moreira, instó al gobierno local «a facer algo polos veciños». El portavoz de la oposición fue muy crítico y beligerante con este asunto, sosteniendo que «este goberno non responde ás expectativas dos cidadáns. Este e o momento no que un alcalde e un concelleiro de Urbanismo teñen que dar respostas».

La postura de Moreira exasperó tanto a Louro que el socialista en algún momento pareció perder el control y, levantando la voz más de lo que en él es habitual, llegó a tildar al portavoz del PP de «carroñeiro».

En cuanto al BNG, el concejal de Infraestructuras, César Mosquera, trató de aportar su visión al debate. Afirmó que la insólita carrera que se vive en Pontevedra, con cuatro proyectos tramitándose al mismo tiempo, no es más que «unha guerra entre empresas do sector funerario» y subrayó que «a única solución é que se poñan de acordo [as empresas] para facer un único crematorio nun lugar sensato», algo para lo que la presión vecinal «ten que ser decisiva». La réplica de Moreira fue preguntar si el gobierno local ha hecho algo por impulsar esa reunión entre las empresas, a lo que la respuesta es negativa.

El debate, en el que únicamente el portavoz del PP suscitó aplausos en el público, se cerró con la votación de la moción que defendía el PSOE para instar a la Xunta a modificar el reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria en el sentido de que se establezca un franja de protección de las viviendas con respecto a los crematorios. Un acuerdo inútil en la práctica, como señaló el secretario del pleno, ya que en ningún caso esa hipotética modificación tendrá efectos retroactivos, por lo que los proyectos ya en tramitación no se verán afectados.

PSOE y BNG rechazaron una enmienda propuesta por el PP, que planteaba aprobar en el plazo de quince días una ordenanza municipal regulando la instalación de crematorios. Tampoco tendría carácter retroactivo, pero en el caso del proyecto para Arzobispo Malvar sí tendría efecto, ya que no hay ningún trámite iniciado en el Concello.